22/05/2008

Veremos salir el sol.

Ayer por la noche Laura me mandó un escrito en un mensaje en el cual hablaba de mí. No obstante, lo que en él se dice creo que se puede aplicar a muchos de los que leéis de vez en cuando este baúl de letras colocadas con cierto orden, así que, después de pedirle permiso, lo publico para que todos podáis disfrutar del talento de esta artista del sur. Y una vez más, gracias a todos.

 

 

VEREMOS SALIR EL SOL.

 

Porque en mitad del desastre sigues estando tú

Aguantando el timón en medio de la tormenta,

Porque te miro a los ojos y sé que veremos salir el sol,

Heridos y agotados,

Pero veremos salir el sol.

 

Entonces lo sabremos,

No habrá excusas para no luchar,

No será imposible enfrentarse a la vida,

Sabremos que podemos salir adelante,

Sabremos que juntos no habrá golpe insuperable.

22/05/2008 00:09 Autor: elbocas. #. Hay 1 comentario.

23/04/2008

La caballería

Dicen que no hay momento más feliz para un guerrero que ver acercarse a la caballería justo cuando está a punto de caer presa del enemigo. Bien, hoy no me pondré literario, ni escribiré historias inventadas. Hoy es simplemente un día para el agradecimiento. No han sido buenos tiempos, algunos de vosotros ya lo sabéis. Es duro ver cómo la autoestima de uno se va viendo minada poco a poco por motivos que le son inexplicables, y cómo va cayendo en un pozo similar al que mi compañero de colegio y de cervezas (cosa mucho más importante) Alberto describió hace tiempo ya en uno de sus posts. Por suerte, igual que al caballero del comienzo del texto que hoy me ocupa acude a rescatarle el ejército amigo, en ocasiones un montón de manos se empeñan en sacarte del agujero en el que andas y lo consiguen.  Además, raras veces como ésta lo hacen sin siquiera darse cuenta. Por eso quiero aprovechar este huequecito que escribo hoy simplemente para dar las gracias a todos los que han tenido a bien ocupar parte de su tiempo conmigo, ya sea invitándome a su casa, quedando conmigo, llamándome e interesándose sin ningún motivo especial por cómo me iban las cosas, charlando en un bar o simplemente mandándome un mensaje para que supiese que se acordaban de mí. Y es que no se puede tener la autoestima baja con semejantes amigos. Gracias, de verdad. Aunque no lo sepáis me habéis sacado de un pozo bastante hondo. Gracias.

23/04/2008 23:08 Autor: elbocas. #. Hay 4 comentarios.

24/03/2008

Volver a sonreír

Bueno, por fin después de muchísimo tiempo actualizo. Pero esta vez es una actualización atípica, que puede que a alguno o a alguna le sepa a poco. No escribiré un artículo nuevo, sino uno parecido a otro que escribí tiempo atrás. El sábado, haciendo limpieza en el trastero, encontré el original que ya creía perdido de "Sonrisa". Tal fue la alegría de volver a tener en mis manos nuevamente aquel papelajo arrugado y con letra imposible que me prometíponer aquí el escrito original, y no la aproximación que en su día fue creada con los recuerdos que me quedaban. Porque es una historia a la que le tengo mucho cariño, porque me trae muchos recuerdos y porque hoy, vuelvo a sonreír.

 

Sonrisa.

Me gusta cuando ríes porque de tu boca escapa un sueño. Y se aleja volando, huyendo de los desvaríos y las crueldades del tiempo como un arroyo avanza casi de puntillas entre las piedras, sin hacer mucho ruido y sin intención de hacerlo. Sueño que se aloja en mi pecho, mariposa en arrullo que se posa al fin tranquila pues en él se hace eterna, inmortal, intocable por los años y por el mundo. Mariposa agarrada a mi corazón, que a veces no me deja respirar, que enmudece lo que podrían ser truenos y doma miedos, toma mi voluntad y la hace tuya y con ella todos mis sueños. Sueños que escapan en busca de un hogar por mi boca y dudan en el aire, y en el aire están. Inmóviles, como tratando de encontrar el camino correcto. Asediados por el tiempo, aguantando el temporal de ideas y desvaríos que en este mundo. Y entonces sonríes de nuevo, y se desvanecen convirtiéndose en realidad, y la realidad se hace sueño, sueño que te mira a los ojos y se da cuenta de que ése es su hogar, pues en muchos se pierde pero sólo en los tuyos se encuentra. Y allí, en un rinconcito, espera impaciente la llegada de más sueños, y se hace eterno a su manera. Entonces volverás a reír, tarde o temprano, y aguardará ansioso compañía. Y de tu boca escapará otro sueño, otro arroyo, otra mariposa y la ilusión mía de poder recuperar algún día los sueños que desde hace tiempo me guardas.

 

A todos los que sonríen. A todos los que me hacen sonreír.

24/03/2008 23:51 Autor: elbocas. #. Hay 1 comentario.

08/11/2007

El Faro

A lo largo de todos estos años he descubierto que todos pasamos por momentos buenos y malos, algunos geniales y otros terribles. También he descubierto que, cuando todo parece cubrirse de tinieblas, siempre viene bien que aparezca alguien con una linterna. Sé que hay algunas personas que no están pasando por su mejor momento, y me veo en la necesidad personal de retomar el blog para escribirles una tontería más que se me ha ocurrido. Dedicado a esas personas; si necesitáis una linterna, apareceré con una farola.

 

EL FARO.

 

Para que tú me oigas escribí estas frases. Para que tú, como si de un viejo capitán gobernando un barco en mitad de una tormenta se tratase, vieses la pequeña luz de un faro anunciando tierra firme allá a lo lejos, tras los rayos, las afiladas gotas de agua y las enormes olas que, durante no sabes muy bien cuánto tiempo, te tienen paralizado. Para que recuerdes ahora más que nunca que hay dos tipos de capitán. Uno de ellos dejaría su barco a la deriva, a merced de la tempestad, rendido al cansancio, al miedo y a la desazón que da el verse solo, el creerse abandonado en no se sabe bien dónde ni tampoco muy bien por qué. Así, al menos, cuando el casco se resquebraje, caigan los mástiles y el agua lo anegue todo, los marineros que se encontraban a sus órdenes griten desesperados y un último remolino de espuma se lo lleve al mismísimo infierno, podrá echarle la culpa al maldito destino. Pero tú, y lo sabes tan bien como yo, no eres como ese capitán. No, tú eres como aquel viejo lobo de mar con cientos de batallas y tormentas a sus espaldas, tifones, penurias y luchas, que ante una situación tan adversa sólo sabe hacer una cosa. Ese capitán se mesa las barbas, otea en derredor como si el temporal no fuese con él, y hace, como ya he dicho antes, lo único que sabe hacer: agarra el timón, firme, erguido en lo alto de la toldilla, y lanza instrucciones claras, directas y seguras a todos y cada uno de los marineros que, quizás contemplando su actitud, se ven envalentonados por un valor que nadie sabe muy bien de dónde ha salido. Ese capitán, que eres tú, es consciente de que si lucha tiene una oportunidad de salir vivo de semejante epopeya, pero que si se rinde ante vientos, trombas y mares embravecidos en poco tiempo nada quedará ni de él ni de su barco. Y es ese capitán, el que aun en esa situación es capaz de mirar a la vida y a la muerte a los ojos, el que aún puede gritar que será él el que gane la batalla, quien se dará cuenta de que todo consiste únicamente en sabes aguantar un segundo más, tan sólo un segundo más. Y verá el faro, más tarde o más temprano, allá a lo lejos en el horizonte. Y cuando llegue a tierra firme, cuando llegues a tierra firme, entonces volverás la vista atrás asombrado de tu proeza. Y te sentirás orgulloso. Sentirás ese orgullo que sólo sienten los valientes, a los que se puso en este mundo para demostrar que imposible únicamente significa que nadie lo ha conseguido antes. Y justo en ese momento, mientras el cielo claree y aparezca un sol cegador que empiece a secarte las empapadas vestiduras, tal vez recuerdes que, como ya oíste en su momento, "todo pasa".

08/11/2007 00:44 Autor: elbocas. #. Hay 5 comentarios.

20/07/2007

María.

En el marco de la puerta. Estaba sola en el marco de la puerta. Los pies doloridos, cansados ya antes de empezar a andar. Las piernas débiles, temblorosas, y junto a ellas una maleta reposando sobre un suelo tan frío que creyó ser lo que le helaba el alma. Manos. Frágiles, abiertas, las palmas vueltas hacia los costados. Protegidas, seguras en su debilidad. Tristes manos que colgaban al final de unos brazos flácidos, sin fuerzas ya, tan hartos de abrazar y recibir golpes como si la vida sólo hubiese sido eso. Le latía fuerte el corazón. Se podría decir que era el espoleador, el que con su rítmico y frenético repiqueteo mantenía al resto del cuerp despierto y evitaba que se desplomase a cada instante sobre el suelo, sobre su drama y sobre sus sueños rotos, afilados como cristales, peligrosos como mortíferos oasis cuya trampa no ves hasta que ya es demasiado tarde para volver atrás. Su corazón palpitando. Y sobre él unos labios trémulos, cuya sonrisa hacía ya tiempo que se había perdido al doblar una esquina, en el mercado o simplemente viendo el televisor; quién sabe. Una sonrisa hermosa, viva, de ésas que te iluminan el mundo hasta que dejas de verlo como es y se te muestra como debería ser. Una sonrisa sincera que ahora, a base de golpes, mentiras y traiciones había decidido refugiarse en lo más profundo del alma para no volver a salir jamás. Y unos ojos enamorados, cuyo brillo ni siquiera las cicatrices y los moratones podían apagar. Un brillo de esperanza que se agotaba a cada lágrima, escapando en cada gota que caía por su mejilla, pero del cual aún quedaba suficiente. Suficiente para decir basta, suficiente para decirle adiós, a él y a sus miserias, sus bajezas, sus falsas promesas. Su cobardía, su incapacidad, su inmadurez, su violencia incompetente. Adiós al miedo, al rechazo, a darlo todo y no recibir más que malas maneras, golpes y desprecios. Adiós a llamar a una puerta que al fin era consciente de que jamás se iba a abrir para ella, que por el simple hecho de ser ella sería la única que nunca la cruzaría. Por fin lo veía claro, aunque le había costado años. Era él el responsable, era él quien de tener que hacerlo algún día debería rendir cuentas. Era su puño el que debía ceder, caer, rendirse ante su paso. Era su miseria la que debía rendirle pleitesía a ella. Por fin lo sabía. Tanto tiempo pasó pensando que ella no lo merecía y ahora se daba cuenta: en realidad era él quien no se merecía alguien como ella. Ahora María lo sabía, y el corazón sugirió que ya era el momento y la mano se cerró alrededor del asa de la pequeña maleta. Dio media vuelta y se alejó con paso firme, entre lágrimas pero caminando hacia delante. Hacia delante, a partir de ahora siempre hacia delante se dijo. Y misterios de la vida, que aquella sonrisa escondida, temerosa y tímida decidió en ese preciso momento que ya era hora de volver a iluminar el mundo de nuevo con su sinceridad...

 

Dedicado a todas aquellas personas que en algún momento de su vida han sido María.

20/07/2007 00:10 Autor: elbocas. #. Hay 4 comentarios.

14/06/2007

Sonrisa

Hay una frase que algunas veces suelo poner de nick, y que ha tenido bastante éxito. Hoy he decidido reescribir el texto del que formaba parte y que por desgracia perdí hace tiempo, y espero que el resultado se parezca mínimamente a lo que fue en su momento. Las palabras han cambiado, pero el espíritu sigue siendo el mismo.

 

Sonrisa.

 

Me gusta cuando ríes porque de tu boca escapa un sueño. Y se aleja volando, inquieto, travieso, dejándose querer por el aire que lo mece. Aventurándose en este mundo extraño, flojito, sin hacer ruido, como un arroyo que desfila sinuoso entrerocas escarpadas buscando un mar donde desembocar, que son mis ojos. Y allí, una vez bajo refugio, baja hasta el pecho, siguiendo el antes tenue y ahora fuerte latido que lo guía como si gritase "¡aquí, estoy aquí!". Y descansa. Acurrucado en un rinconcito, se duerme. Entonces ocurre lo que debe ocurrir cuando en un asunto se mete por medio la magia: ese sueño, antes tuyo, lo hago mío. Y como sueño que es, uno no puede quedárselo, porque entonces muere de tristeza. Así que cuando despierta, una vez desperezado, coge fuerzas y se lanza con valentía al exterior, a la aventura, en busca de alguien que lo acoja. Y se encuentra contigo, con esos ojos, y descubre al momento cuál es el lugar al que pertenece. A él se dirige, y bajando hasta donde ese "pum, pum" tan conocido por los sueños le dice que debe ir, alcanza su hogar, que es el tuyo. Y allí, justo allí, se duerme junto con los demás sueños que ya estaban allí antes, esperando acurrucado a la esperanza de que, algún día, se haga mayor y se convierta en realidad.

14/06/2007 15:33 Autor: elbocas. #. Hay 3 comentarios.

06/06/2007

Reflexionando a voz en cuello

Me gustan los cabrones de verdad. Los profesionales, los que antes de hacértela marcan su hazaña con un redoble de tambory un ¡chas! final antes de hacerte el triple tirabuzón sin red y clavártela hasta el fondo por donde más duele. Son profesionales de lo suyo, artistas del puteo, que por diversos motivos dedican su vida a joder al personal. Me gustan porque desde un principio los ves venir, con su fanfarria escandalosa que parece decir "¡eh, que voy a por ti, la has cagado compañero!", y te da tiempo a apartarte. Incluso se puede uno lucir si anda rápido mientras los templa con el capote y va desmontando su jugada. Gente que acepta, ya sea queriendo o de forma involuntaria, las normas del juego. Las que establecen que él o ella tengan armas para atacar y tú armas para defenderte. Gente noble a su manera, vaya, por decirlo de alguna forma. Y luego están los otros. Y las otras. Miserables tiñalpas cuya única forma de aspirar a algo mejor es atacando a traición, ¡zaca!, tan incapaces de aceptar las reglas del juego antes mencionadas como de ganar si éstas se respetan. Mezquinos y mezquinas (en este saco cabe gente de ambos sexos) que antes de atravesarte la espalda y sacarte la punta por el pecho, te dan un masaje para que los músculos estén relajados y oye, todo sea más sencillo. Un detalle. Lo peor de esto es que, mientras te hacen la cama (algunos están tan entrenados en este arte tan ruin que incluso le ponen edredón, funda para la almohada y peluches) de cara a la galería (from face to the gallery, en homenaje al bilingüismo) son un completo encanto, el conejito de Bambi poniendo ojos tiernos, vamos. Para comérselos. Pero masticando bien, piensas tú. Y claro, como ellos son ángeles, pues el que diga o haga algo en su contra es el mismísimo Lucifer travajando de inspector de hacienda. "Cómo te metes con una criatura así, salida de las mismísimas manos de Dios, tan blanquita y pura, con sus alitas y ese aro sobre la cabeza con el que parece una canasta de hojaldre". Así que lo único que te queda, que al fin y al cabo no es poco, es una última oportunidad. La de esperar agazapado entre las sombras, con la mano en el pecho taponando la herida para que la sangre salga lo más despacio posible, con su propio puñal en la otra mano. Esperando a que, ya confiado o confiada, pase por tu lado con la guardia baja y ñaca, devolverle lo que es suyo. "Uy qué despiste, pensaba que tu costada era tu mano, lo siento", y go back home singing tralarí tralará. Porque la estrategia de estas personas tiene un defecto bastante importante: mientras que el cabrón de verdad, el artista del principio, puede matarte y rematarte, el imbécil mezquino y repulsivo únicamente puede herirte y esperar a que te desangres por tu cuenta. Y eso, cuando no sale bien, es jodido. Porque como dicen en los documentales de La 2, no hay nada más peligroso que un animal herido, que en lo único que piensa durante lo poco que le queda de vida es en tirarse al cuello de su verdugo con las fauces abiertas y morir matando. Por joder más que nada, ya que a él tampoco le han hecho precisamente un favor. Atacar rápido, sin que se le espere, pero de frente. Mirando a los ojos. Así podrán pagar a medias a Caronte cuando suban a la barca. Y quizás, la mayoría de las veces, a esos viejos lobos heridos es lo único que les queda. Lo único de lo que no le han despojado: el honor, la valentía, la honradez con la que el cabrón profesional te avisa para que pongas el capote y temples. Los que te dicen desde el principio que la mandrágora en realidad tiene pene, se llama Manolo y es camionero o aspira a serlo. Acabar con todo esto dándole una lección de elegancia, de bravura y de modestia a quien se pensaba más que nadie, the king of the mambo. Esto que escribo hoy es sólo una reflexión en voz alta, un pegote de palabras unidas de la forma más sincera posible y cuyo resultado final me ha dejado bastante contento. Todos aquellos que saben que me importan (espero haberlo dejado claro durante estos años), a los que siempre he intentado demostrárselo, deben estar tranquilos, porque este texto no va con ellos (y sí otro que a ver si escribo para hacerles justicia). Para todos los demás, Mastercard. Y para algunos, procurad no acercaros a las sombras; puede que vuestro propio cuchillo os esté esperando.

06/06/2007 15:26 Autor: elbocas. #. Hay 3 comentarios.

29/05/2007

En la soledad de tu compañía.

Bueno, hora ya de actualizar. Vuelvo a pegar un golpe de timón (Pérez Reverte me tiene absorto con sus novelas marineras) para escribir algo que poco tiene que ver con lo último. Espero que os guste.

 

En la soledad de tu compañía.

 

Miro. Miro la silueta que describe tu cuerpo desnudo bajo la sábana en la suave luz de la noche. Miro tu pelo, enmarañado, ahora que estás de espaldas y duermes. Oigo. Oigo tu respiración rítmica, pausada, tranquila. La oigo como oía minutos atrás tu corazón desbocado. Oigo el silencio que nos envuelve, que detiene el tiempo en este momento y que acentúa mis pensamientos. Huelo. Tu perfume, tu sudor, tu pelo una vez más. Esa tenue mezcla que floa en la habitación como un rumor que ni siquiera sabe muy bien qué contar. Toco. Tu cara, despacio, procurando no despertarte, para poder llevarme un último recuerdo de tu piel. Toco las sábanas que te envuelven, abrazándote con ellas. Recuerdo. Recuerdo tu mirada, tu sonrisa, esa que cada vez que aparece es una pequeña victoria y me hace creer un poco más en el cielo. Tu voz, tus gestos, tú. Vuelvo a mirarte. Bendigo. Maldigo. Bendigo a la noche que una vez más te ha hecho mía, y a mí tuyo, y que de momento nos une eternamente (hoy es siempre todavía, que escribió Machado). Maldigo al sol, al temible amanecer con el que, de un momento a otro, comenzarás a despertarte, abrirás los ojos y marcará el final de todo lo que una vez me importó, de todo lo que para mí era bueno. Y siento. Miedo, un miedo que me recorre por completo como un gélido escalofrío, que me obliga a abrazar cada instante de esta noche con la desesperación de quien sabe que al llegar el alba será lo único que le quede; con la serenidad triste del que sabe que la lucha está perdida de antemano y sólo puede sentarse a ver cómo la felicidad se le escapa de las manos. Porque cuando el sol aparezca y me apuñale con sus rayos, y acabe sin piedad con esta noche que tan eterna parecía, te irás. Te irás y yo no podré seguirte. Esta vez no. Y mientras tú duermes, serena, tranquila y fría, yo a cada segundo muero un poco por dentro.

29/05/2007 20:46 Autor: elbocas. #. Hay 4 comentarios.

04/05/2007

Marcas.

Productiva mañana la de hoy en la biblioteca. En casi hora y media me he cargado a Julio Verne y he dinamitado el Nautilus con toda la tripulación dentro mientras el Capitán Nemo me hacía un corte de mangas. Y es que esto de la programación no hay por dónde cogerlo. No hay forma de encontrar un hilo conductor decente. Probé también con el Apolo IX, pero se me desintegró al entrar en la atmósfera, y el Beagle y Colón ni siquiera llegaron a zarpar del puerto. Pero bueno, por lo menos hoy es viernes. Fucked but happy, que diría Lennon si no le hubiesen hecho esos implantes metálicos a base de escopeta. Zaca, zaca. Y yo aquí, con cara de circunstancia, esperando que la musa, que debe haber perdido el bus, venga a decirme de una vez: “podrías hacerlo de esto”. Coti, además, se encarga de contarme por los auriculares que el mundo está hecho una mierda. ¡No jodas! ¿Y cómo es eso? Cuenta, cuenta. En fin, que me quejo de vicio, pero oye, me apetecía. Y ahora la pregunta: ¿Qué escribo hoy? Bueno, pues vamos a ver qué sale...


Me gustan. Quizás porque escribo, esa puede ser una buena razón. Aparecen de repente, alehop, y ya difícilmente se van. En la frente, en las comisuras de los labios o moteando unas mejillas. No es que me apasionen, pero me resultan interesantes. Marcas, imperfecciones. Arrugas de reír o patas de gallo de llorar. Una peca intrépida que aparece en mitad de la nada, en territorio hostil, al grito de “¡aquí estoy yo con mis circunstancias!”. O ese grano con una vida de un par de días que espera a una cita importante o a la foto del carnet para hacer su aparición estelar. Y no es que me gusten los granos (mi relación con ellos acabó en la pubertad, cuando decidimos que ellos no se metían en mi vida y yo no me metía en la suya), pero al igual que las arrugas o las pecas, forman parte de una historia, agridulce muchas veces, que se va escribiendo en una cara con la tinta del tiempo. Una historia, unas señales, que nos hacen humanos. Imperfecciones que nos definen, que nos alejan (muchas veces en contra de nuestra voluntad) de esos estereotipos del Jolibú de las estrellas, programadas y esculpidas a base de palanganas de cremas, bisturís de culo inquieto y horas de Photoshop. Rostros que no dicen “esta noche no he dormido bien, perdona si estoy de mal genio” o “cómo se nota que no habéis pasado una guerra”, sino simplemente “estoy vacío, quiéreme”. Y coño, además les funciona. Puede que por eso les llamen artistas. El caso es que las imperfecciones me gustan, no tanto ellas como sus historias, las que tienen detrás. Esa peca solitaria a lo “Salvar al soldado Ryan” o “Tras la línea enemiga” que debe sentirse aliviada cuando a lo lejos en el horizonte (quizás en el otro extremo de la mejilla) consigue avistar a una compañera. O ese grano talibán que al grito de “El acné es grande” se inmola en nuestra nariz para recordarnos que, para bien o para mal, no somos robots sino humanos. Pero sobretodo esas arrugas, como las que aparecían en la cara de mi abuelo y me indicaban que era feliz cuando con cinco años le miraba mientras correteaba por el parque, esas arrugas que son un cachito más de mis recuerdos. Nunca me gustaron esas caras vacías, tal vez porque me recuerdan a un folio en blanco y pocas cosas me dan más miedo. Sé que el de hoy puede parecer un post raro, pero qué esperábais. Al fin y al cabo acabo de matar a Julio Verne, y Nemo me está poniendo de hijo de puta para arriba.

04/05/2007 20:51 Autor: elbocas. #. Hay 3 comentarios.

09/04/2007

Graffiti

Hoy, como petición especial, cedo un cachito de mi blog a un tipo cada vez menos bajito y cada vez más grande: mi hermano. Suyo es lo que se escribe a continuación:

 

Buenas a todos, soy David, el hermano del creador del blog(dios que bien suena xD) y quiero hablar de un tema que todos conocemos pero nadie parece saber sobre él lo necesario para comprenderlo o para prohibirlo, el graffiti.

El graffiti consiste en plasmar un nombre, un dibujo, una idea o cualquier cosa que se desee en una pared, en un tren o en cualquier superficie. Cuando se habla de graffiti se suele relacionar con delincuencia, prohibicion y vandalismo, un dia buscando la definicion encontre esto: Graffiti es el resultado de pintar en las paredes letreros, frecuentemente de contenido politico o social, sin el permiso del dueño del inmueble. Sin permiso es decir con una cierta prohibicion que es lo que lleva a hacerlo.

La mayoria de las veces se plantea la pregunta:”¿Graffiti, arte o vandalismo?” el graffiti es una forma de expresarse muy compleja creando formas, colores e incluso relieves de donde solo habia una superficie plana mediante degradados, brillos, sombras...

El objetivo de los graffiteros es el de ser conocido en la mayoria de sitios posibles e ir ganando reputacion. Esta se consigue haciendo piezas, throw-ups, tags e incluso poniendo carteles y pegatinas. La prohibicion de esto hace que los graffiteros busquen lugares muy transitados por gente o muy arriesgados para dejar su marca. A continuacion una pagina con algunos de los terminos del graffiti:  http://www.telepolis.com/cgi-bin/web/DISTRITODOCVIEW?url=/1599/doc/glosario/glosario.htm

Aquí dejo algunos espacios de graffiteros españoles que consiguen sacar degradados, relieves e incluso paisajes a partir de unos sprays y un muro aunque tambien hay algunos que utilizan otros metodos como plantillas:

 

http://www.fotolog.com/wosan

http://www.fotolog.com/yatusabesmadrid

http://www.fotolog.com/zoeruno

http://www.esflog.com/mu3rto

http://www.esflog.com/neas1

http://www.esflog.com/yatusabes

http://www.esflog.com/zoeroner

Si quereis dejar opiniones, paginas de interes o incluso pedir mas informacion, podeis escribirlo en los comentarios o agregarme a davidovich_1992@hotmail.com, gracias, saludos.

09/04/2007 22:53 Autor: elbocas. #. Hay 1 comentario.


Suscrí
bete a este blog. RSS 2.0 Este Blog ha sido creado con Blogia. Ver derechos de autor . Estadísticas. Admin. [Blogia colabora con 1001 relatos.]