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<rss xmlns:dc="http://purl.org/dc/elements/1.1/" xmlns:content="http://purl.org/rss/1.0/modules/content/" xmlns:atom="http://www.w3.org/2005/Atom" version="2.0"><channel><atom:link href="https://elbocas.blogia.com/feed.xml" rel="self" type="application/rss+xml"/><title>El Bocas</title><description/><link>https://elbocas.blogia.com</link><language>es</language><lastBuildDate>Sun, 10 Dec 2023 12:02:20 +0000</lastBuildDate><generator>Blogia</generator><item><title>Vuelta a las andadas.</title><link>https://elbocas.blogia.com/2010/020201-vuelta-a-las-andadas-.php</link><guid isPermaLink="true">https://elbocas.blogia.com/2010/020201-vuelta-a-las-andadas-.php</guid><description><![CDATA[<p>Bueno, despu&eacute;s de un tiempo sin escribir, y con m&aacute;s sue&ntilde;o que verg&uuml;enza (gran finde en Granada, esperemos que se repita pronto) dejo aqu&iacute; mi &uacute;ltimo relatillo, que esperemos que llegue a buen puerto en el certamen al que ha sido presentado. Tuve poco m&aacute;s de veinte minutos para escribirlo, pero estoy bastante satisfecho con el resultado. Ojal&aacute; os guste, &iexcl;gracias a todos!</p><p>&nbsp;</p><p>&nbsp;</p><p class="MsoNormal" align="center"><span>PASADO SIN FUTURO.</span></p> <p class="MsoNormal"><span>&nbsp;</span></p> <p class="MsoNormal"><span>Esta noche te he besado dentro de una hora, pienso mientras me llevo la copa a la boca y contemplo tu cara reflejada en la superficie del vino. Fue un beso apasionado el que te dar&eacute; delante de tu portal, la noche, t&uacute; y yo, quiz&aacute;s alguna farola entrometida y una esperanza aguardando en mi boca. Pruebo el vino, suave, delicado, con un toque de personalidad. Es como probarte durante unos segundos. Apuro los &uacute;ltimos aromas y las texturas y sabores que se posan en mi lengua. Digo algo, no recuerdo muy bien el qu&eacute;, y en tu cara amanece una sonrisa. Fue precioso besarte cuando te acompa&ntilde;e a casa. Tan s&oacute;lo durar&aacute; unos segundos, quiz&aacute;s dos o tres hasta que me apartes enfurecida y te alejes para siempre. Pero no, no ha sido as&iacute;, estoy seguro aunque a&uacute;n no haya ocurrido. Apuesto a que al llegar a tu portal nos hemos mirado, t&uacute; recordando en mis pupilas a aquel muchacho de hace a&ntilde;os en el instituto que te ayudaba a llevar la mochila y te sujetaba las muletas al sentarte en tu mesa; yo d&aacute;ndome cuenta de que a lo largo de este tiempo me he perdido en muchos ojos pero s&oacute;lo en los tuyos me encuentro. Se ha producido un momento de silencio, malinterpretado por ambas partes, y la noche se ha abierto con el latido de mi coraz&oacute;n restallando contra el pecho. Y ah&iacute;, justo en ese momento, te he cogido con suavidad la nuca acerc&aacute;ndote a mi boca y te he besado apasionadamente, como nunca antes te han besado, como nunca antes se ha enamorado de ti. Y he sentido tus labios carnosos y tu lengua, t&iacute;mida al principio y juguetona instantes m&aacute;s tarde, embarg&aacute;ndome la misma sensaci&oacute;n que debe darle al mantel el vino cuando se derrama una copa y se extiende a lo largo de su superficie. Un vecino ha pasado y se nos ha quedado mirando, aunque ya nos daba igual. La suerte estaba echada, y quiz&aacute;s por eso he soltado aquella l&aacute;grima. Ni siquiera te has dado cuenta, porque en ese momento te apretaba contra m&iacute; con tal fuerza que mis brazos hac&iacute;an invisible el resto del mundo. Las manos abiertas sobre tu espalda rogaban que no te fueses, que te quedases conmigo un poco m&aacute;s, un minuto, una hora, toda una vida. Deseaban tenerte para siempre durante ese momento, estamparlo en el cielo y que todos los d&iacute;as al anochecer pudiese mirarlo y recordar con una sonrisa que te quise y me quisiste al menos ese instante. Una de las manos subi&oacute; hacia tu pelo acarici&aacute;ndolo con ternura, en un vago esfuerzo por cambiar lo inevitable. En ese momento, dentro de una hora, has apartado mi cuerpo con cuidado distanci&aacute;ndote unos cent&iacute;metros. Te has acercado a mi o&iacute;do mientras me pasabas la mano por la barba y antes de marcharte para siempre me has susurrado que nunca me dejar&iacute;as. All&iacute; nos hemos quedado solos, la noche, la farola y yo, y el triste recuerdo de lo que a&uacute;n no ha sucedido. Y yo, iluso, a&uacute;n sigo en ese restaurante, disfrutando de tu sonrisa, de esos maravillosos ojos grandes y marrones y saboreando junto al vino todas esas ilusiones y esperanzas que una hora m&aacute;s tarde tendr&eacute; que tragarme a palo seco. Hoy<span>&nbsp; </span>te he besado dentro de una hora, porque en cierto modo te besar&eacute; como tendr&iacute;a que haberlo hecho hace tantos a&ntilde;os que ni el m&aacute;s puro y apasionado de los besos puede borrarlos de un plumazo.</span></p><p>&nbsp;</p>]]></description><pubDate>Tue, 02 Feb 2010 22:35:00 +0000</pubDate></item><item><title>Despu&#xE9;s de la tormenta.</title><link>https://elbocas.blogia.com/2009/081201-despues-de-la-tormenta-.php</link><guid isPermaLink="true">https://elbocas.blogia.com/2009/081201-despues-de-la-tormenta-.php</guid><description><![CDATA[<p>&iexcl;Bueno, pues ya est&aacute; hecho! Tras varios meses enfrascado en la maravillosa aventura de las oposiciones, vuelvo a las letras. Esta historia tiene ya su tiempo, pues es la que present&eacute; al Certamen de Escritura R&aacute;pida de Coslada, all&aacute; por... abril me parece. Hac&iacute;a poco que Pepe Rubianes hab&iacute;a muerto, y se me ocurri&oacute; que qu&eacute; mejor que dedicarle un peque&ntilde;o homenaje a alguien que, extra&ntilde;a cosa, se hab&iacute;a atrevido a pensar por s&iacute; mismo. Vaya con &eacute;l este recuerdo, a estas alturas estar&aacute; ense&ntilde;&aacute;ndoles a los querubines a hacer botellones y cag&aacute;ndose en Dios in person. A los dem&aacute;s perd&oacute;n por la tardanza, &iexcl;&iexcl;pero es que a&uacute;n no me creo que tenga plaza!!</p><p>&nbsp;</p><p>Cinco monedas.</p><p>&nbsp;</p><p>En la oscuridad, busc&oacute; a tientas con mano temblorosa el orinal bajo la cama. La lluvia repiqueteaba violentamente en la ventana del dormitorio, y s&oacute;lo la tenue luz de alg&uacute;n rayo lejano, azulada y mortecina, plantaba batalla de forma t&iacute;mida y espor&aacute;dica a las sombras. Fuera, donde se acababa el relativo cobijo que ofrec&iacute;an las combadas paredes del efdificio, la mayor&iacute;a de la gente que antes se mov&iacute;a de forma acelerada buscaba ahora el refugio de un portal, de alg&uacute;n toldo o de la entrada de los comercios mientras que unos pocos valientes o temerarios, seg&uacute;n se mire y seg&uacute;n qui&eacute;n mire, prosegu&iacute;an con sus actividades calados hasta los huesos o bajo la fina tela de un paraguas. Una de estas personas era Luc&iacute;a, quien se agarraba las solapaas de su vieja gabardina contra el cuello y rezaba, atea ella, porque los veh&iacute;culos que bajaban por Las Ramblas desde Plaza de Catalu&ntilde;a olvidasen sus prisas al pasar junto a la parada del autob&uacute;s en la que se encontraba. Apenas le dio tiempo a apartarse casi subi&eacute;ndose al peque&ntilde;o banco de la parada cuando sus peores temores se confirmaron en forma de ola de agua inundando la acera. entre pitidos y ruidos de motores. "Puto Pepe", pens&oacute;, y aprovechando que la calle quedaba unos instantes libre cruz&oacute; para telefonear desde una cabina. Aquella llamada le depar&oacute; lo mismo que las cuatro anteriores, veinte tonos antes de cortarse y cincuenta c&eacute;ntimos menos en el bolsillo derecho. Colg&oacute; con rabia, maldiciendo a la lluvia, a los ladrones de Telef&oacute;nica y especialmente a Pepe, quien la hab&iacute;a metido en semejante situaci&oacute;n. Sin dinero m&aacute;s que para tomar el autob&uacute;s de vuelta, Luc&iacute;a se gir&oacute; hacia una de las muchas ventanas que oteaban la avenida, sombr&iacute;as muchas, amarillas varias y azules las menos. "Puto Pepe", volvi&oacute; a pensar, incluso pareci&oacute; susurrarlo mientras las gotas se deslizaban por su cara y sus labios. "Ya hablaremos ma&ntilde;ana...". Y como una Dick Tracy derrotada, empapada y taciturna, decidi&oacute; caminar para ir pensando qu&eacute; le dir&iacute;a a Pepe al d&iacute;a siguiente. Pero Pepe, que segu&iacute;a buscando a tientas su orinal y a quien, sin que usted supiera qui&eacute;n era dejamos abandonado unas cuantas l&iacute;neas a merced de la noche, ten&iacute;a otra idea muy distinta del ma&ntilde;ana. Su coraz&oacute;n, agotado, desencantado de este mundo que le hab&iacute;a tocado vivir y exhausto, hab&iacute;a dejado de latir con normalidad. Los latidos, cada vez m&aacute;s lentos, eran una t&eacute;trica cuenta atr&aacute;s que marcaba los &uacute;ltimos segundos de vida de Pepe. Siendo consciente de esto, teniendo que decidir qu&eacute; hacer con sus &uacute;ltimos instantes, hab&iacute;a rodado de la cama golpeando el suelo de madera con la espalda, haciendo crujir los ajados tablones, se hab&iacute;a arrastrado bajo el somier y se hab&iacute;a puesto a buscar el viejo orinal familiar, en desuso desde hac&iacute;a a&ntilde;os, en el que guardaba la carta para Luc&iacute;a. Su carta de despedida. Tras unos segundos que fueron toda una vida lo encontr&oacute;, extrajo el sobre con la carta y se tumb&oacute;, ahora s&iacute;, sin m&aacute;s asuntos pendientes. En la mano izquierda la carta que deb&iacute;a haberle entregado hoy. En la derecha, dos euros con cincuenta. Por las llamadas.</p>]]></description><pubDate>Wed, 12 Aug 2009 23:21:00 +0000</pubDate></item><item><title>Para la floja. Para mi floja.</title><link>https://elbocas.blogia.com/2009/020501-para-la-floja-para-mi-floja-.php</link><guid isPermaLink="true">https://elbocas.blogia.com/2009/020501-para-la-floja-para-mi-floja-.php</guid><description><![CDATA[<p>Acabo de leer una poes&iacute;a tuya que me mandaste tiempo atr&aacute;s y he decidido reescribirla, cambiando algunas cosillas, para as&iacute; poder escribir este post cumplea&ntilde;ero. Porque, aunque ya seamos ex, eso no es excusa para no felicitarte como Dios manda. ten en cuenta lo que pone, aunque a veces no tenga tiempo ni fuerzas para hac&eacute;rtelo ver.</p><p>&nbsp;</p><p>VER&Aacute;S SALIR EL SOL.</p><p>&nbsp;</p><p>Porque en mitad del desastre sigo estando yo</p><p>Aguantando el tim&oacute;n en medio de la tormenta,</p><p>Porque me miras a los ojos y sabes que veremos salir el sol,</p><p>Heridos y agotados,</p><p>Pero veremos salir el sol.</p><p>&nbsp;</p><p>Entonces lo sabremos,</p><p>No habr&aacute; excusas para no luchar,</p><p>No ser&aacute; imposible enfrentarse a la vida,</p><p>Sabremos que podemos salir adelante,</p><p>Sabremos que juntos no habr&aacute; golpe insuperable.</p><p>&nbsp;</p><p>Y entonces te mirar&eacute;,</p><p>Cansado, herido, jadeante</p><p>Y al mirarte me dar&eacute; cuenta de que aprendiste</p><p>Que lo m&aacute;s importante no ha sido salir</p><p>Sino hacerlo sin traicionarnos a nosotros mismos,</p><p>Y que sigues siendo esa luz</p><p>Por la que el mundo decide amanecer un d&iacute;a m&aacute;s.</p><p>&nbsp;</p><p>Un besote floja. Felicidades.</p>]]></description><pubDate>Thu, 05 Feb 2009 15:45:00 +0000</pubDate></item><item><title>Abra Cadabra</title><link>https://elbocas.blogia.com/2009/012201-abra-cadabra.php</link><guid isPermaLink="true">https://elbocas.blogia.com/2009/012201-abra-cadabra.php</guid><description><![CDATA[<p>Y en este nuevo a&ntilde;o vuelve una historia m&aacute;s, de &eacute;sas que salen de repente sin saber bien de d&oacute;nde y te pillan estudiando en medio de la biblioteca. Dedicada a aquellos que a&uacute;n creen en la magia, ya sea metida en un caj&oacute;n o en los mayores escenarios de Nueva York.</p><p>&nbsp;</p><p><strong>Nervios.</strong></p><p>&nbsp;</p><p>"&Eacute;ste es el d&iacute;a", dijo para sus adentros en el camerino. La mano, temblorosa, apret&oacute; el nudo de la corbata contra el cuello de la camisa antes de recoger con el dorso el sudor fr&iacute;o que inundaba su p&aacute;lida frente. Un impecable frac negro hecho a medida guardaba dos de los grandes secretos del mago aquella noche. El primero eran los cercos de sudor remarcados en las axilas de la camisa blanca, en cuyo interior peque&ntilde;as gotas heladas se deslizaban costado abajo en un quiz&aacute;s premeditado intento por distraer al mago. El segundo no era otro que una temblorosa vejiga, ego&iacute;sta y caprichosa, que hab&iacute;a decidido convertirse en el centro de atenci&oacute;n aquella noche. Bien sab&iacute;a el mago de ambas cuestiones, pues no dejaba de sacudir la camisa cogi&eacute;ndola con el &iacute;ndice y el pulgar mientras conten&iacute;a aquellas repentinas ganas de orinar. Se mir&oacute; al espejo, extra&ntilde;&aacute;ndole la cara del personaje que encontr&oacute; al otro lado. Siempre apuesto, de impecable planta y estilo, aquella noche parec&iacute;a una caricatura de s&iacute; mismo. Se toc&oacute; el corte que se hab&iacute;a hecho en el cuello al afeitarse hac&iacute;a ya una hora. Escoc&iacute;a, sobretodo cuando le ca&iacute;a algo de sudor. Por suerte ya no sangraba. Volvi&oacute; a colocarse la corbata, no estando seguro de haberlo hecho bien la vez anterior, y mir&oacute; en derredor. La penumbra que rodeaba al espejo iluminado por leves bombillas le cay&oacute; encima como un gigante, haciendo que los nervios aumentasen. "El mago m&aacute;s grande de todos los tiempos", le llamaban. &Eacute;se era su reclamo all&aacute; donde iba, e incluso algunos ya lo hab&iacute;an bautizado como "el nuevo Houdini". La verdad es que no era para menos, pues a lo largo de sus a&ntilde;os como ilusionista hab&iacute;a realizado los trucos y efectos m&aacute;s complejos, los m&aacute;s espectaculares y los m&aacute;s inveros&iacute;miles. S&oacute;lo le quedaba el de esa noche, el n&uacute;mero m&aacute;s dif&iacute;cil y genial de toda su carrera, reservado para realizarse aquella noche en el Gran Teatro. En su despedida. Porque, se dec&iacute;a, tras aquel truco no merecer&iacute;a la pena subirse m&aacute;s a un escenario. era el gran n&uacute;mero, pero deb&iacute;a salir bien. Desde la presentaci&oacute;n hasta el vestuario pasando por la puesta en escena y la ejecuci&oacute;n. Se mes&oacute; el denso bigote para darle la forma perfecta y justo entonces escuch&oacute; los aplausos que le reclamaban desde las gradas. El tel&oacute;n, rojo y grueso, estaba a punto de subir s&oacute;lo para &eacute;l. Mirose al espejo, puso la tiesa y brillante chistera sobre su cabeza engominada y sin m&aacute;s artefactos sali&oacute; al tableado que compon&iacute;a el suelo del escenario. Se coloc&oacute; en el centro, las luces enfoc&aacute;ndole y ceg&aacute;ndole, se puso la mano en la cara a modo de visera e hizo una se&ntilde;al al tramoyista. Todo estaba listo. Trag&oacute; saliva una vez m&aacute;s y contuvo la vejiga, mientras al otro lado de la tela roja que ascend&iacute;a perezosa tron&oacute; la orquesta para darle la bienvenida, enmudecida al poco por el griter&iacute;o y los aplausos. pis&oacute; firme para calmar el temblor de las piernas cuando vio las gradas llenas y vivas, ni un alma quieta, todas rompiendo en v&iacute;tores. Aguardando, como en todos los espect&aacute;culos, ser sorprendidos. Que &eacute;l, el nuevo Houdini, sacudiese su realidad y la reinventara por unos instantes para ellos. Pero aquella actuaci&oacute;n no fue como las dem&aacute;s.</p><p>Ni siquiera salud&oacute;. Estaba centrado en el gran n&uacute;mero, en el truco final. Simplemente se qued&oacute; ah&iacute;, paralizado, envuelto en grandes luces que centraban toda la atenci&oacute;n y todas las miradas en &eacute;l. Poco a poco los aplausos se fueron apagando y dejaron paso a la expectaci&oacute;n, y as&iacute; acab&oacute; todo el p&uacute;blico, sentado, pero con el cuerpo echado hacia delante, impacientes. El mago sigui&oacute; sin moverse ni hacer el m&aacute;s m&iacute;nimo gesto, con la mirada perdida. Ve&iacute;a el grader&iacute;o, e imaginaba el brillo de los ojos de la gente apag&aacute;ndose lentamente. Record&oacute; el gran truco y sigui&oacute; all&iacute; quieto, con todos los m&uacute;sculos en tensi&oacute;n y los nervios a flor de piel. El sudor aflor&oacute; m&aacute;s intensamente, pero no se movi&oacute;. Sigui&oacute; paralizado en su &uacute;ltimo espect&aacute;culo, el que se hab&iacute;a vendido como el m&aacute;s grande de su carrera. Pero la magia no vive s&oacute;lo de promesas, y sus ojos se inundaron cuando comenzaron los abucheos. Sus seguidores gritaron increp&aacute;ndole, e incluso alguno le amenaz&oacute; con represalias si no empezaba. Not&oacute; c&oacute;mo el teatro se empeque&ntilde;ec&iacute;a y le apresaba, y c&oacute;mo las caras de ira estaban cada vez m&aacute;s cerca y eran m&aacute;s n&iacute;tidas. Desvi&oacute; ligeramente la vista cuando uno de los espectadores se levant&oacute; indignado y fue hacia la salida. Le acompa&ntilde;&oacute; con la mirada hasta que cruz&oacute; la puerto, y justo en ese momento, cuando m&aacute;s ganas ten&iacute;a de calmar a la gente, cuando el instinto le dec&iacute;a que deb&iacute;a hacer algo, la rigidez de su cuerpo aument&oacute;. Uno a uno el p&uacute;blico fue saliendo mientras los focos de las gradas, quiz&aacute;s para ocultar parcialmente el bochorno, se apagaron. Un espectador debi&oacute; aprovechar esos momentos de oscuridad y anonimato, pues desde el grader&iacute;o cay&oacute; un tomate que impact&oacute; en la chistera del mago tir&aacute;ndola al suelo a su diestra. Pasados unos minutos de abucheos e insultos, el teatro qued&oacute; en completo silencio. El denso aire flotaba pesado, holgaz&aacute;n, y la luz del &uacute;nico foco que permanec&iacute;a encendido, el que le iluminaba a &eacute;l, se manten&iacute;a como un dedo acusador. Una l&aacute;grima descendi&oacute; por la mejilla del mago hasta tocar la base del rizo del bigote, perdi&eacute;ndose entre los enrevesados pelos. A esa l&aacute;grima le sigui&oacute; una sonrisa, primero t&iacute;mida y luego de completa satisfacci&oacute;n. Se relaj&oacute;, dio media vuelta, se acerc&oacute; a la chistera y tras cogerla lentamente, deleit&aacute;ndose, la limpi&oacute; y se la volvi&oacute; a acoplar en la cabeza. Escuch&oacute; atentamente y no oy&oacute; nada. Respir&oacute; tranquilo. El truco m&aacute;s dif&iacute;cil de su carrera hab&iacute;a salido a la perfecci&oacute;n y nadie adem&aacute;s de &eacute;l se enterar&iacute;a nunca: hab&iacute;a matado a la magia.</p>]]></description><pubDate>Thu, 22 Jan 2009 16:52:00 +0000</pubDate></item><item><title>Ahora que el mundo est&#xE1; reci&#xE9;n pintado</title><link>https://elbocas.blogia.com/2008/111101-ahora-que-el-mundo-esta-recien-pintado.php</link><guid isPermaLink="true">https://elbocas.blogia.com/2008/111101-ahora-que-el-mundo-esta-recien-pintado.php</guid><description><![CDATA[<p>Este poemilla, sin rima, sencillo y r&aacute;pido, tiene tras de s&iacute; una historia que comenz&oacute; hace unos meses, cuando ocurri&oacute; algo que me oblig&oacute; tajantemente a escribirlo. Curiosamente, nada m&aacute;s escribirlo lo romp&iacute;, pues no estaba seguro no del poema ni de lo que en &eacute;l dec&iacute;a, sino de en qu&eacute; pensaba exactamente o qu&eacute; objeto ten&iacute;a. Pero el tiempo pas&oacute;, y ese textito permaneci&oacute; macerando, sin querer irse, agarrado al recuerdo con las u&ntilde;as descarnadas sin querer irse, zaf&aacute;ndose del olvido y gan&aacute;ndose a pulso su reconocimiento. Es por eso que hoy lo publico. No como era exactamente, pero s&iacute; diciendo lo mismo que quer&iacute;a decir.</p><p>&nbsp;</p><p><strong>Oraci&oacute;n atea.</strong></p><p>No quiero empapar mi camiseta con tus l&aacute;grimas otra vez,</p><p>ni quiero tener que volver a correr para consolarte,</p><p>tampoco quiero que haya m&aacute;s abrazos tristes</p><p>ni morir m&aacute;s al verte as&iacute;.</p><p>Pero tambi&eacute;n pide este ateo,</p><p>pide para tener la camiseta seca y presta las veces que haga falta,</p><p>pide para cortar el viento en un segundo y aparecer a tu lado cuando lo necesites,</p><p>pide para que sus brazos sigan fuertes y no tiemblen al sostenerte,</p><p>pide para resucitar siempre y poder seguir ah&iacute;</p><p>y pide que t&uacute; un d&iacute;a, al igual que hice yo, descubras que una persona no se va de nuestro lado mientras la recordemos.</p>]]></description><pubDate>Tue, 11 Nov 2008 10:56:00 +0000</pubDate></item><item><title>Impasible esperanza, imposible anhelo.</title><link>https://elbocas.blogia.com/2008/101301-impasible-esperanza-imposible-anhelo-.php</link><guid isPermaLink="true">https://elbocas.blogia.com/2008/101301-impasible-esperanza-imposible-anhelo-.php</guid><description><![CDATA[<p>Vuelta a la biblio a "estudiar" y por lo tanto vuelta de la inspiraci&oacute;n. Como cualquier rato de estudio es bueno para hacer otra cosa, aqu&iacute; dejo un relatillo que escrib&iacute; cuando las musas vinieron a tomarse un caf&eacute; conmigo. Espero que os guste.</p><p>&nbsp;</p><p>Impasible esperanza, imposible anhelo.</p><p>&nbsp;</p><p>Odio tus ojos. &Eacute;sos que, una vez he visto la realidad y su crudeza, la vileza de algunas personas y la impotencia de las almas buenas, hacen que me enga&ntilde;e. Cuando ya s&eacute; que el mundo es de los villanos, que el poder ser&aacute; siempre para el d&eacute;spota, que miles de ni&ntilde;os morir&aacute;n tras estas l&iacute;neas de tinta al tiempo que se escriben. Justo ahora que entiendo que la felicidad es un concepto obsceno y grotesco cuyo significado &uacute;nicamente est&aacute; para rellenar dos l&iacute;neas en el diccionario, y adem&aacute;s lo he asumido, vas y me miras nuevamente, y nuevamente me enga&ntilde;o, pensando que el futuro ofrecer&aacute; cosas mejores y desempolvando la esperanza. As&iacute; me creo cosas imposibles, y apuesto por lo que tengo la certeza de que nunca llegar&aacute; a ser. Odio tu mirada porque me invita a so&ntilde;ar y me aleja de la realidad a la que me he acomodado. Odio tus ojos. Y sin embargo no puedo dejar de mirarlos.</p>]]></description><pubDate>Mon, 13 Oct 2008 00:37:00 +0000</pubDate></item><item><title>Men&#xFA; del d&#xED;a: levantar ampollas.</title><link>https://elbocas.blogia.com/2008/091101-menu-del-dia-levantar-ampollas-.php</link><guid isPermaLink="true">https://elbocas.blogia.com/2008/091101-menu-del-dia-levantar-ampollas-.php</guid><description><![CDATA[<p>Volvemos fuerte. Bueno, vuelvo fuerte, pues acabo de mirar a mi alrededor y &uacute;nicamente comparto el blog con un matojo seco del viejo oeste que se pasea en cueros en derredor. Esta vez no hay historias, poes&iacute;as o escritos con moraleja, sino opini&oacute;n. Jur&eacute; hace tiempo que no utilizar&iacute;a este blog para ello, y que en &eacute;l &uacute;nicamente se contar&iacute;an historias. Pero mira, como eso me lo jur&eacute; a m&iacute; mismo y tras hablarlo un rato he decidido que no me molesta faltarme a mi palabra, hoy me despeloto verbalmente y hablo despu&eacute;s de tanto tiempo callado. Y lo hago con un tema que a d&iacute;a de hoy est&aacute; muy de actualidad: el aborto. Uh, ah, alboroto y jaleo general. Podr&iacute;a haber hablado sobre el terrorismo, sobre la guerra, sobre el porqu&eacute; seg&uacute;n Solbes son las propinas de 20 c&eacute;ntimos las que est&aacute;n hundiendo nuestra econom&iacute;a... &iquest;por qu&eacute; entonces este tema y no otro? Bien, la raz&oacute;n es muy sencilla. En lo referente a los mencionados anteriormente, siempre he tenido una opini&oacute;n realmente clara y n&iacute;tida. Incuso en lo de Solbes, aunque la absurdez del tema me cogiese a contrapi&eacute;. Pero siempre que me preguntaba sobre qu&eacute; opini&oacute;n me merec&iacute;a el aborto la respuesta era la misma: no he pensado sobre el tema y por lo tanto no tengo una idea formada. Hasta hace uno o dos a&ntilde;os, no recuerdo bien. Fue entonces cuando conoc&iacute; el tema de mano de una de las personas que quiz&aacute;s sin saberlo m&aacute;s me ha influ&iacute;do y a quien, a pesar del tiempo que hace que no nos vemos, sigo admirando como el primer d&iacute;a. Una gran amiga, cuyo nombre ahora no es de importancia para el desarrollo del tema que nos ocupa, me cont&oacute; que hab&iacute;a abortado. Fue una sorpresa, sin duda, pero m&aacute;s lo fue el ver que algo tan abstracto para m&iacute; se hac&iacute;a tan cercano, tan pr&oacute;ximo. Tan humano. De un plumazo desaparecieron todas las estad&iacute;sticas, todos los argumentos a favor y en contra y qued&oacute; lo que de verdad importa: las personas, las historias que subyacen detr&aacute;s de cada tema para el cual todo el mundo afirma tener la &uacute;nica soluci&oacute;n posible. Y dejad que os diga una cosa: en su voz no vislumbr&eacute; en ning&uacute;n momento indiferencia. Hablaba pensativa, como hacemos todos con aquello que nos importa, que nos marca, que nos ha resultado una experiencia imborrable. Habl&oacute; de c&oacute;mo fue pasar por todo aquello, de los motivos (que justifiqu&eacute; y sigo justificando hoy d&iacute;a pregunte quien pregunte) y de la dif&iacute;cil decisi&oacute;n. De esa fr&iacute;a cl&iacute;nica, de las sensaciones cuando se le estaba practicando el aborto. Y fue en ese momento, m&uacute;sica en los auriculares y tren destino Coslada desde la estaci&oacute;n de Atocha, cuando empec&eacute; a darle vueltas al asunto. Y a d&iacute;a de hoy, puedo decir sin temor a equivocarme que no estoy a favor del aborto, ni de su prohibici&oacute;n, sino de la libertad de poder elegir. As&iacute; de sencillo. &iexcl;&iexcl;Matani&ntilde;os, descerebrao, rojo!! Ejem, sigamos. Lo primero que yo creo que se deber&iacute;a hacer es un an&aacute;lisis concienzudo de lo siguiente: no queremos impedir a ning&uacute;n ni&ntilde;o que nazca, pero utilizamos preservativos (y no, no son s&oacute;lo por las ETS) o tomamos la p&iacute;ldora. Y usted, el se&ntilde;or conservador del fondo, s&iacute;, el del bigote, deje de se&ntilde;alar a los dem&aacute;s mientras besa el rosario que he visto el calendario que tiene en su dormitorio para ver cu&aacute;ndo es de recibo acostarse con su mujer para que no se quede pre&ntilde;ada (por no hablar de que usa m&aacute;s la marcha atr&aacute;s que aparcando en l&iacute;nea). Cat&oacute;lico practicante pero eso de "sexo para reproducirse" nos lo pasamos por el forro siempre que podemos, &iquest;eh? Bueno, llegados a este punto, se podr&iacute;a decir que todos, en el mismo momento en el que utilizamos t&eacute;cnicas para evitar embarazos, estamos cercenando vilmente el futuro del peque&ntilde;o "Paquito". &iquest;Y cu&aacute;l es la diferencia principal con el aborto? La probabilidad. Ni m&aacute;s ni menos. La probabilidad de que el embri&oacute;n se pueda desarrollar. Suena fr&iacute;o, s&iacute;, y es fr&iacute;o, pero es as&iacute;. Es algo m&aacute;s probable que el feto evolucione cuando hay fecundaci&oacute;n que cuando no la hay, eso es de caj&oacute;n. Pero, en esencia, &iquest;no estamos hablando de impedir la reproducci&oacute;n? Porque si se penaliza el aborto hay que penalizar tambi&eacute;n a los "condoneros", "pildoreros" y practicantes de la abstinencia. Oigan, ustedes: que sepan que est&aacute;n impidiendo la reproducci&oacute;n. "Pero es que en el aborto el ni&ntilde;o ya existe". No, mire. Hasta que no han pasado unas determinadas semanas (las que dicta la ley justamente) el embri&oacute;n puede acabar bien o degradarse por s&iacute; mismo. Es ley de vida, naturaleza pura y dura. Adem&aacute;s, de no haberse abstenido el ni&ntilde;o habr&iacute;a existido mucho antes. &iquest;No es eso negarle tambi&eacute;n la vida? Llegamos al l&iacute;mite sobre aborto s&iacute; o aborto no. Y llega la pregunta del mill&oacute;n: &iquest;qui&eacute;n decide si es conveniente el aborto? Bueno, la respuesta est&aacute; bien clara: el Papa. Venga, que no, que era broma. Que un cura te d&eacute; lecciones sobre paternidad y relaciones sexuales es como... como que un dromedario te aconseje sobre qu&eacute; abrigo ponerte. As&iacute; que ustedes m&eacute;tanse en sus cosas, aunque les joda lo que realmente quiero manifestar: mi creencia de que son los futuribles padres y madres quienes tienen el derecho y el deber de elegir qu&eacute; hacer. Y si alguno piensa que eso de abortar es algo que a mucha gente le parece la cosa m&aacute;s normal del mundo y que lo podr&iacute;a hacer indiscriminadamente, es que o bien no sabe de lo que est&aacute; hablando o es que es rematadamente gilipollas. Abortar es un hecho duro, traum&aacute;tico en muchos casos, y que deja huella. Siempre. As&iacute; que descuiden que quien ejerza su derecho a practicarlo libremente no lo har&aacute; ni por vicio ni por diversi&oacute;n. "Cari&ntilde;o, &iquest;vamos al parque o mejor abortamos?" Por desgracia para muchos, la vida no tiene cocodrilos en los polos, ni tan siquiera un sueldo fijo a fin de mes. Para muchos la vida ya es demasiada incertidumbre como para hacer pasar a otra persona por lo mismo, y s&oacute;lo ellos saben si podr&iacute;an salir adelante. Adem&aacute;s, qu&eacute; co&ntilde;o, nos damos golpes en el pecho siendo adalides de la libertad y el derecho a existir de alguien que ni siquiera existe a&uacute;n y luego vamos por el mundo pisoteando gente y esclavizando a ni&ntilde;os de &Aacute;frica para que las playeras nos salgan baratas. Preoc&uacute;pense por los que ya estamos aqu&iacute;, que hay muchos y la mayor&iacute;a jodidos, y dejen de ser hip&oacute;critas meti&eacute;ndose en asuntos que no les incumben lo m&aacute;s m&iacute;nimo. &iquest;Qu&eacute; har&iacute;a yo? Contrariamente a lo que mucha gente podr&iacute;a entender en este tocho que acabo de escribir, seguramente decidir&iacute;a tener a "Paquito" (previo consenso con la madre, evidentemente). Pero este tocho no va sobre abortar. Este tocho va sobre la libertad de poder decirle a quien pretenda obligarnos a tomar una decisi&oacute;n sobre nuestro futuro y el de los que vienen detr&aacute;s bas&aacute;ndose en unas ideas arcaicas y anquilosadas: "Vete a tomar por el culo, que sobre mi vida decido yo". Formemos a las personas para que puedan decidir sobre su vida con juicio y libertad. Libertad... &iquest;a que da miedo, Benedicto?</p><p>&nbsp;</p><p>En fin, perd&oacute;n por el tocho pero es que era un tema que ten&iacute;a pendiente desde hac&iacute;a mucho tiempo. &iexcl;Para la pr&oacute;xima algo m&aacute;s ligerito, palabra de yo!</p>]]></description><pubDate>Thu, 11 Sep 2008 01:34:00 +0000</pubDate></item><item><title>De cuando el barco llega a puerto.</title><link>https://elbocas.blogia.com/2008/070701-de-cuando-el-barco-llega-a-puerto-.php</link><guid isPermaLink="true">https://elbocas.blogia.com/2008/070701-de-cuando-el-barco-llega-a-puerto-.php</guid><description><![CDATA[<p>Parece mentira pero, un a&ntilde;o m&aacute;s, hemos llegado a puerto. Cuando hace diez meses se me dio la oportunidad, la enorme oportunidad de capitanear un barco llamado 4&ordm;A, me vi un poco desbordado. Al fin y al cabo, hasta entonces no hab&iacute;a sido m&aacute;s que un grumete en esos lances, y de repente me encontraba a cargo de una embarcaci&oacute;n de tres m&aacute;stiles, con una tripulaci&oacute;n de veintitr&eacute;s marineros y una serie de objetivos por cumplir. Y creo que este a&ntilde;o, o este largo viaje por seguir con el s&iacute;mil mar&iacute;timo, hemos conseguido cosas muy importantes. Y desde este humilde rinconcito quiero aprovechar para agradecer a los dem&aacute;s capitanes de la flota, que no son otros que las personas que han compartido conmigo no s&oacute;lo un a&ntilde;o de trabajo sino tambi&eacute;n de vivencias, de emociones y de recuerdos. Juntos hemos re&iacute;do, nos hemos asustado y hemos llorado a lo largo de todos estos meses, y hemos contado, o al menos eso creo yo, con la certeza de que cuando nuestro barco zozobrase o fuese fustigado a ca&ntilde;onazos por el enemigo aparecer&iacute;a otro capit&aacute;n dispuesto a ayudarnos en la batalla que no era otra que la de llegar a buen puerto. Sinceramente creo que hemos hecho muy buen trabajo, y que sin vosotros, ya m&aacute;s amigos que compa&ntilde;eros, no se hubiese podido conseguir. Dicho esto, y aguardando un nuevo barco con el que zarpar, dejo aqu&iacute; mi &uacute;ltimo relatillo, inspirado en una frase que surgi&oacute; de repente en uno de esos "fascinantes" claustros que nos ha tocado vivir. Espero que os guste.</p><p>&nbsp;</p><p>&nbsp;</p><p><strong>Entender la libertad.</strong></p><p>&nbsp;</p><p>Te hablo a ti tras estos barrotes, entre estas cadenas y sometido por unas pesadas esposas a las que puede que yo mismo haya echado llave. Pretendo, ingenuo, que me escuches desde la lejan&iacute;a, ahora que se me quit&oacute; el privilegio de hablarte mir&aacute;ndote a la cara. Intento, entre rabia y tristeza contenida, retrasar el reloj algunos d&iacute;as para poder sonreir unas horas m&aacute;s. Y es que ahora, justo ahora que empiezo a conseguir tantas cosas, quiz&aacute;s deba entender que no soy libre sin el color de tus ojos.</p>]]></description><pubDate>Mon, 07 Jul 2008 00:21:00 +0000</pubDate></item><item><title>Veremos salir el sol.</title><link>https://elbocas.blogia.com/2008/052201-veremos-salir-el-sol-.php</link><guid isPermaLink="true">https://elbocas.blogia.com/2008/052201-veremos-salir-el-sol-.php</guid><description><![CDATA[<p>Ayer por la noche Laura me mand&oacute; un escrito en un mensaje en el cual hablaba de m&iacute;. No obstante, lo que en &eacute;l se dice creo que se puede aplicar a muchos de los que le&eacute;is de vez en cuando este ba&uacute;l de letras colocadas con cierto orden, as&iacute; que, despu&eacute;s de pedirle permiso, lo publico para que todos pod&aacute;is disfrutar del talento de esta artista del sur. Y una vez m&aacute;s, gracias a todos.</p><p>&nbsp;</p><p>&nbsp;</p><p>VEREMOS SALIR EL SOL.</p><p>&nbsp;</p><p>Porque en mitad del desastre sigues estando t&uacute;</p><p>Aguantando el tim&oacute;n en medio de la tormenta,</p><p>Porque te miro a los ojos y s&eacute; que veremos salir el sol,</p><p>Heridos y agotados,</p><p>Pero veremos salir el sol.</p><p>&nbsp;</p><p>Entonces lo sabremos,</p><p>No habr&aacute; excusas para no luchar,</p><p>No ser&aacute; imposible enfrentarse a la vida,</p><p>Sabremos que podemos salir adelante,</p><p>Sabremos que juntos no habr&aacute; golpe insuperable.</p>]]></description><pubDate>Thu, 22 May 2008 00:09:00 +0000</pubDate></item><item><title>La caballer&#xED;a</title><link>https://elbocas.blogia.com/2008/042301-la-caballeria.php</link><guid isPermaLink="true">https://elbocas.blogia.com/2008/042301-la-caballeria.php</guid><description><![CDATA[<p>Dicen que no hay momento m&aacute;s feliz para un guerrero que ver acercarse a la caballer&iacute;a justo cuando est&aacute; a punto de caer presa del enemigo. Bien, hoy no me pondr&eacute; literario, ni escribir&eacute; historias inventadas. Hoy es simplemente un d&iacute;a para el agradecimiento. No han sido buenos tiempos, algunos de vosotros ya lo sab&eacute;is. Es duro ver c&oacute;mo la autoestima de uno se va viendo minada poco a poco por motivos que le son inexplicables, y c&oacute;mo va cayendo en un pozo similar al que mi compa&ntilde;ero de colegio y de cervezas (cosa mucho m&aacute;s importante) Alberto describi&oacute; hace tiempo ya en uno de sus posts. Por suerte, igual que al caballero del comienzo del texto que hoy me ocupa acude a rescatarle el ej&eacute;rcito amigo, en ocasiones un mont&oacute;n de manos se empe&ntilde;an en sacarte del agujero en el que andas y lo consiguen.&nbsp; Adem&aacute;s, raras veces como &eacute;sta lo hacen sin siquiera darse cuenta. Por eso quiero aprovechar este huequecito que escribo hoy simplemente para dar las gracias a todos los que han tenido a bien ocupar parte de su tiempo conmigo, ya sea invit&aacute;ndome a su casa, quedando conmigo, llam&aacute;ndome e interes&aacute;ndose sin ning&uacute;n motivo especial por c&oacute;mo me iban las cosas, charlando en un bar o simplemente mand&aacute;ndome un mensaje para que supiese que se acordaban de m&iacute;. Y es que no se puede tener la autoestima baja con semejantes amigos. Gracias, de verdad. Aunque no lo sep&aacute;is me hab&eacute;is sacado de un pozo bastante hondo. Gracias.</p>]]></description><pubDate>Wed, 23 Apr 2008 23:08:00 +0000</pubDate></item><item><title>Volver a sonre&#xED;r</title><link>https://elbocas.blogia.com/2008/032401-volver-a-sonreir.php</link><guid isPermaLink="true">https://elbocas.blogia.com/2008/032401-volver-a-sonreir.php</guid><description><![CDATA[<p>Bueno, por fin despu&eacute;s de much&iacute;simo tiempo actualizo. Pero esta vez es una actualizaci&oacute;n at&iacute;pica, que puede que a alguno o a alguna le sepa a poco. No escribir&eacute; un art&iacute;culo nuevo, sino uno parecido a otro que escrib&iacute; tiempo atr&aacute;s. El s&aacute;bado, haciendo limpieza en el trastero, encontr&eacute; el original que ya cre&iacute;a perdido de "Sonrisa". Tal fue la alegr&iacute;a de volver a tener en mis manos nuevamente aquel papelajo arrugado y con letra imposible que me promet&iacute;poner aqu&iacute; el escrito original, y no la aproximaci&oacute;n que en su d&iacute;a fue creada con los recuerdos que me quedaban. Porque es una historia a la que le tengo mucho cari&ntilde;o, porque me trae muchos recuerdos y porque hoy, vuelvo a sonre&iacute;r.</p><p>&nbsp;</p><p><strong>Sonrisa. </strong></p><p>Me gusta cuando r&iacute;es porque de tu boca escapa un sue&ntilde;o. Y se aleja volando, huyendo de los desvar&iacute;os y las crueldades del tiempo como un arroyo avanza casi de puntillas entre las piedras, sin hacer mucho ruido y sin intenci&oacute;n de hacerlo. Sue&ntilde;o que se aloja en mi pecho, mariposa en arrullo que se posa al fin tranquila pues en &eacute;l se hace eterna, inmortal, intocable por los a&ntilde;os y por el mundo. Mariposa agarrada a mi coraz&oacute;n, que a veces no me deja respirar, que enmudece lo que podr&iacute;an ser truenos y doma miedos, toma mi voluntad y la hace tuya y con ella todos mis sue&ntilde;os. Sue&ntilde;os que escapan en busca de un hogar por mi boca y dudan en el aire, y en el aire est&aacute;n. Inm&oacute;viles, como tratando de encontrar el camino correcto. Asediados por el tiempo, aguantando el temporal de ideas y desvar&iacute;os que en este mundo. Y entonces sonr&iacute;es de nuevo, y se desvanecen convirti&eacute;ndose en realidad, y la realidad se hace sue&ntilde;o, sue&ntilde;o que te mira a los ojos y se da cuenta de que &eacute;se es su hogar, pues en muchos se pierde pero s&oacute;lo en los tuyos se encuentra. Y all&iacute;, en un rinconcito, espera impaciente la llegada de m&aacute;s sue&ntilde;os, y se hace eterno a su manera. Entonces volver&aacute;s a re&iacute;r, tarde o temprano, y aguardar&aacute; ansioso compa&ntilde;&iacute;a. Y de tu boca escapar&aacute; otro sue&ntilde;o, otro arroyo, otra mariposa y la ilusi&oacute;n m&iacute;a de poder recuperar alg&uacute;n d&iacute;a los sue&ntilde;os que desde hace tiempo me guardas.</p><p>&nbsp;</p><p>A todos los que sonr&iacute;en. A todos los que me hacen sonre&iacute;r. </p>]]></description><pubDate>Mon, 24 Mar 2008 23:51:00 +0000</pubDate></item><item><title>El Faro</title><link>https://elbocas.blogia.com/2007/110801-el-faro.php</link><guid isPermaLink="true">https://elbocas.blogia.com/2007/110801-el-faro.php</guid><description><![CDATA[<p>A lo largo de todos estos a&ntilde;os he descubierto que todos pasamos por momentos buenos y malos, algunos geniales y otros terribles. Tambi&eacute;n he descubierto que, cuando todo parece cubrirse de tinieblas, siempre viene bien que aparezca alguien con una linterna. S&eacute; que hay algunas personas que no est&aacute;n pasando por su mejor momento, y me veo en la necesidad personal de retomar el blog para escribirles una tonter&iacute;a m&aacute;s que se me ha ocurrido. Dedicado a esas personas; si necesit&aacute;is una linterna, aparecer&eacute; con una farola.</p><p>&nbsp;</p><p>EL FARO. </p><p>&nbsp;</p><p>Para que t&uacute; me oigas escrib&iacute; estas frases. Para que t&uacute;, como si de un viejo capit&aacute;n gobernando un barco en mitad de una tormenta se tratase, vieses la peque&ntilde;a luz de un faro anunciando tierra firme all&aacute; a lo lejos, tras los rayos, las afiladas gotas de agua y las enormes olas que, durante no sabes muy bien cu&aacute;nto tiempo, te tienen paralizado. Para que recuerdes ahora m&aacute;s que nunca que hay dos tipos de capit&aacute;n. Uno de ellos dejar&iacute;a su barco a la deriva, a merced de la tempestad, rendido al cansancio, al miedo y a la desaz&oacute;n que da el verse solo, el creerse abandonado en no se sabe bien d&oacute;nde ni tampoco muy bien por qu&eacute;. As&iacute;, al menos, cuando el casco se resquebraje, caigan los m&aacute;stiles y el agua lo anegue todo, los marineros que se encontraban a sus &oacute;rdenes griten desesperados y un &uacute;ltimo remolino de espuma se lo lleve al mism&iacute;simo infierno, podr&aacute; echarle la culpa al maldito destino. Pero t&uacute;, y lo sabes tan bien como yo, no eres como ese capit&aacute;n. No, t&uacute; eres como aquel viejo lobo de mar con cientos de batallas y tormentas a sus espaldas, tifones, penurias y luchas, que ante una situaci&oacute;n tan adversa s&oacute;lo sabe hacer una cosa. Ese capit&aacute;n se mesa las barbas, otea en derredor como si el temporal no fuese con &eacute;l, y hace, como ya he dicho antes, lo &uacute;nico que sabe hacer: agarra el tim&oacute;n, firme, erguido en lo alto de la toldilla, y lanza instrucciones claras, directas y seguras a todos y cada uno de los marineros que, quiz&aacute;s contemplando su actitud, se ven envalentonados por un valor que nadie sabe muy bien de d&oacute;nde ha salido. Ese capit&aacute;n, que eres t&uacute;, es consciente de que si lucha tiene una oportunidad de salir vivo de semejante epopeya, pero que si se rinde ante vientos, trombas y mares embravecidos en poco tiempo nada quedar&aacute; ni de &eacute;l ni de su barco. Y es ese capit&aacute;n, el que aun en esa situaci&oacute;n es capaz de mirar a la vida y a la muerte a los ojos, el que a&uacute;n puede gritar que ser&aacute; &eacute;l el que gane la batalla, quien se dar&aacute; cuenta de que todo consiste &uacute;nicamente en sabes aguantar un segundo m&aacute;s, tan s&oacute;lo un segundo m&aacute;s. Y ver&aacute; el faro, m&aacute;s tarde o m&aacute;s temprano, all&aacute; a lo lejos en el horizonte. Y cuando llegue a tierra firme, cuando llegues a tierra firme, entonces volver&aacute;s la vista atr&aacute;s asombrado de tu proeza. Y te sentir&aacute;s orgulloso. Sentir&aacute;s ese orgullo que s&oacute;lo sienten los valientes, a los que se puso en este mundo para demostrar que imposible &uacute;nicamente significa que nadie lo ha conseguido antes. Y justo en ese momento, mientras el cielo claree y aparezca un sol cegador que empiece a secarte las empapadas vestiduras, tal vez recuerdes que, como ya o&iacute;ste en su momento, "todo pasa". </p>]]></description><pubDate>Thu, 08 Nov 2007 00:44:00 +0000</pubDate></item><item><title>Mar&#xED;a.</title><link>https://elbocas.blogia.com/2007/072001-maria-.php</link><guid isPermaLink="true">https://elbocas.blogia.com/2007/072001-maria-.php</guid><description><![CDATA[<p>En el marco de la puerta. Estaba sola en el marco de la puerta. Los pies doloridos, cansados ya antes de empezar a andar. Las piernas d&eacute;biles, temblorosas, y junto a ellas una maleta reposando sobre un suelo tan fr&iacute;o que crey&oacute; ser lo que le helaba el alma. Manos. Fr&aacute;giles, abiertas, las palmas vueltas hacia los costados. Protegidas, seguras en su debilidad. Tristes manos que colgaban al final de unos brazos fl&aacute;cidos, sin fuerzas ya, tan hartos de abrazar y recibir golpes como si la vida s&oacute;lo hubiese sido eso. Le lat&iacute;a fuerte el coraz&oacute;n. Se podr&iacute;a decir que era el espoleador, el que con su r&iacute;tmico y fren&eacute;tico repiqueteo manten&iacute;a al resto del cuerp despierto y evitaba que se desplomase a cada instante&nbsp;sobre el suelo, sobre su drama y sobre sus sue&ntilde;os rotos, afilados como cristales, peligrosos como mort&iacute;feros oasis cuya trampa no ves hasta que ya es demasiado tarde para volver atr&aacute;s. Su coraz&oacute;n palpitando. Y sobre &eacute;l unos labios tr&eacute;mulos, cuya sonrisa hac&iacute;a ya tiempo que se hab&iacute;a perdido al doblar una esquina, en el mercado o simplemente viendo el televisor; qui&eacute;n sabe. Una sonrisa hermosa, viva, de &eacute;sas que te iluminan el mundo hasta que dejas de verlo como es y se te muestra como deber&iacute;a ser. Una sonrisa sincera que ahora, a base de golpes, mentiras y traiciones hab&iacute;a decidido refugiarse en lo m&aacute;s profundo del alma para no volver a salir jam&aacute;s. Y unos ojos enamorados, cuyo brillo ni siquiera las cicatrices y los moratones pod&iacute;an apagar. Un brillo de esperanza que se agotaba a cada l&aacute;grima, escapando en cada gota que ca&iacute;a por su mejilla, pero del cual a&uacute;n quedaba suficiente. Suficiente para decir basta, suficiente para decirle adi&oacute;s, a &eacute;l y a sus miserias, sus bajezas, sus falsas promesas. Su cobard&iacute;a, su incapacidad, su inmadurez, su violencia incompetente. Adi&oacute;s al miedo, al rechazo, a darlo todo y no recibir m&aacute;s que malas maneras, golpes y desprecios. Adi&oacute;s a llamar a una puerta que al fin era consciente de que jam&aacute;s se iba a abrir para ella, que por el simple hecho de ser ella ser&iacute;a la &uacute;nica que nunca la cruzar&iacute;a. Por fin lo ve&iacute;a claro, aunque le hab&iacute;a costado a&ntilde;os. Era &eacute;l el responsable, era &eacute;l quien de tener que hacerlo alg&uacute;n d&iacute;a deber&iacute;a rendir cuentas. Era su pu&ntilde;o el que deb&iacute;a ceder, caer, rendirse ante su paso. Era su miseria la que deb&iacute;a rendirle pleites&iacute;a a ella. Por fin lo sab&iacute;a. Tanto tiempo pas&oacute; pensando que ella no lo merec&iacute;a y ahora se daba cuenta: en realidad era &eacute;l quien no se merec&iacute;a alguien como ella. Ahora Mar&iacute;a lo sab&iacute;a, y el coraz&oacute;n sugiri&oacute; que ya era el momento y&nbsp;la mano se cerr&oacute; alrededor del asa de la peque&ntilde;a maleta. Dio media vuelta y se alej&oacute; con paso firme, entre l&aacute;grimas pero caminando hacia delante. Hacia delante, a partir de ahora siempre hacia delante se dijo. Y misterios de la vida, que aquella sonrisa escondida, temerosa y t&iacute;mida decidi&oacute; en ese preciso momento que ya era hora de volver a iluminar el mundo de nuevo con su sinceridad...</p><p>&nbsp;</p><p>Dedicado a todas aquellas personas que en alg&uacute;n momento de su vida han sido Mar&iacute;a.</p>]]></description><pubDate>Fri, 20 Jul 2007 00:10:00 +0000</pubDate></item><item><title>Sonrisa</title><link>https://elbocas.blogia.com/2007/061401-sonrisa.php</link><guid isPermaLink="true">https://elbocas.blogia.com/2007/061401-sonrisa.php</guid><description><![CDATA[<p>Hay una frase que algunas veces suelo poner de nick, y que ha tenido bastante &eacute;xito. Hoy he decidido reescribir el texto del que formaba parte y que por desgracia perd&iacute; hace tiempo, y espero que el resultado se parezca m&iacute;nimamente a lo que fue en su momento. Las palabras han cambiado, pero el esp&iacute;ritu sigue siendo el mismo. </p><p>&nbsp;</p><p align="center"> <strong>Sonrisa.</strong></p><p align="center">&nbsp;</p><p>Me gusta cuando r&iacute;es porque de tu boca escapa un sue&ntilde;o. Y se aleja volando, inquieto, travieso, dej&aacute;ndose querer por el aire que lo mece. Aventur&aacute;ndose en este mundo extra&ntilde;o, flojito, sin hacer ruido, como un arroyo que desfila sinuoso entrerocas escarpadas buscando un mar donde desembocar, que son mis ojos. Y all&iacute;, una vez bajo refugio, baja hasta el pecho, siguiendo el antes tenue y ahora fuerte latido que lo gu&iacute;a como si gritase "&iexcl;aqu&iacute;, estoy aqu&iacute;!". Y descansa. Acurrucado en un rinconcito, se duerme. Entonces ocurre lo que debe ocurrir cuando en un asunto se mete por medio la magia: ese sue&ntilde;o, antes tuyo, lo hago m&iacute;o. Y como sue&ntilde;o que es, uno no puede qued&aacute;rselo, porque entonces muere de tristeza. As&iacute; que cuando despierta, una vez desperezado, coge fuerzas y se lanza con valent&iacute;a al exterior, a la aventura, en busca de alguien que lo acoja. Y se encuentra contigo, con esos ojos, y descubre al momento cu&aacute;l es el lugar al que pertenece. A &eacute;l se dirige, y bajando hasta donde ese "pum, pum" tan conocido por los sue&ntilde;os le dice que debe ir, alcanza su hogar, que es el tuyo. Y all&iacute;, justo all&iacute;, se duerme junto con los dem&aacute;s sue&ntilde;os que ya estaban all&iacute; antes, esperando acurrucado a la esperanza de que, alg&uacute;n d&iacute;a, se haga mayor y se convierta en realidad.  </p>]]></description><pubDate>Thu, 14 Jun 2007 15:33:00 +0000</pubDate></item><item><title>Reflexionando a voz en cuello</title><link>https://elbocas.blogia.com/2007/060601-reflexionando-a-voz-en-cuello.php</link><guid isPermaLink="true">https://elbocas.blogia.com/2007/060601-reflexionando-a-voz-en-cuello.php</guid><description><![CDATA[<p>Me gustan los cabrones de verdad. Los profesionales, los que antes de hac&eacute;rtela marcan su haza&ntilde;a con un redoble de tambory un &iexcl;chas! final antes de hacerte el triple tirabuz&oacute;n sin red y clav&aacute;rtela hasta el fondo por donde m&aacute;s duele. Son profesionales de lo suyo, artistas del puteo, que por diversos motivos dedican su vida a joder al personal. Me gustan porque desde un principio los ves venir, con su fanfarria escandalosa que parece decir "&iexcl;eh, que voy a por ti, la has cagado compa&ntilde;ero!", y te da tiempo a apartarte. Incluso se puede uno lucir si anda r&aacute;pido mientras los templa con el capote y va desmontando su jugada. Gente que acepta, ya sea queriendo o de forma involuntaria, las normas del juego. Las que establecen que &eacute;l o ella tengan armas para atacar y t&uacute; armas para defenderte. Gente noble a su manera, vaya, por decirlo de alguna forma. Y luego est&aacute;n los otros. Y las otras. Miserables ti&ntilde;alpas cuya &uacute;nica forma de aspirar a algo mejor es atacando a traici&oacute;n, &iexcl;zaca!, tan incapaces de aceptar las reglas del juego antes mencionadas como de ganar si &eacute;stas se respetan. Mezquinos y mezquinas (en este saco cabe gente de ambos sexos) que antes de atravesarte la espalda y sacarte la punta por el pecho, te dan un masaje para que los m&uacute;sculos est&eacute;n relajados y oye, todo sea m&aacute;s sencillo. Un detalle. Lo peor de esto es que, mientras te hacen la cama (algunos est&aacute;n tan entrenados en este arte tan ruin que incluso le ponen edred&oacute;n, funda para la almohada y peluches) de cara a la galer&iacute;a (from face to the gallery, en homenaje al biling&uuml;ismo) son un completo encanto, el conejito de Bambi poniendo ojos tiernos, vamos. Para com&eacute;rselos. Pero masticando bien, piensas t&uacute;. Y claro, como ellos son &aacute;ngeles, pues el que diga o haga algo en su contra es el mism&iacute;simo Lucifer trabajando de inspector de hacienda. "C&oacute;mo te metes con una criatura as&iacute;, salida de las mism&iacute;simas manos de Dios, tan blanquita y pura, con sus alitas y ese aro sobre la cabeza con el que parece una canasta de hojaldre". As&iacute; que lo &uacute;nico que te queda, que al fin y al cabo no es poco, es una &uacute;ltima oportunidad. La de esperar agazapado entre las sombras, con la mano en el pecho taponando la herida para que la sangre salga lo m&aacute;s despacio posible, con su propio pu&ntilde;al en la otra mano. Esperando a que, ya confiado o confiada, pase por tu lado con la guardia baja y &ntilde;aca, devolverle lo que es suyo. "Uy qu&eacute; despiste, pensaba que tu costada era tu mano, lo siento", y go back home singing tralar&iacute; tralar&aacute;. Porque la estrategia de estas personas tiene un defecto bastante importante: mientras que el cabr&oacute;n de verdad, el artista del principio, puede matarte y rematarte, el imb&eacute;cil mezquino y repulsivo &uacute;nicamente puede herirte y esperar a que te desangres por tu cuenta. Y eso, cuando no sale bien, es jodido. Porque como dicen en los documentales de La 2, no hay nada m&aacute;s peligroso que un animal herido, que en lo &uacute;nico que piensa durante lo poco que le queda de vida es en tirarse al cuello de su verdugo con las fauces abiertas y morir matando. Por joder m&aacute;s que nada, ya que a &eacute;l tampoco le han hecho precisamente un favor. Atacar r&aacute;pido, sin que se le espere, pero de frente. Mirando a los ojos. As&iacute; podr&aacute;n pagar a medias a Caronte cuando suban a la barca. Y quiz&aacute;s, la mayor&iacute;a de las veces, a esos viejos lobos heridos es lo &uacute;nico que les queda. Lo &uacute;nico de lo que no le han despojado: el honor, la valent&iacute;a, la honradez con la que el cabr&oacute;n profesional te avisa para que pongas el capote y temples. Los que te dicen desde el principio que la mandr&aacute;gora en realidad tiene pene, se llama Manolo y es camionero o aspira a serlo. Acabar con todo esto d&aacute;ndole una lecci&oacute;n de elegancia, de bravura y de modestia a quien se pensaba m&aacute;s que nadie, the king of the mambo. Esto que escribo hoy es s&oacute;lo una reflexi&oacute;n en voz alta, un pegote de palabras unidas de la forma m&aacute;s sincera posible y cuyo resultado final me ha dejado bastante contento. Todos aquellos que saben que me importan (espero haberlo dejado claro durante estos a&ntilde;os), a los que siempre he intentado demostr&aacute;rselo, deben estar tranquilos, porque este texto no va con ellos (y s&iacute; otro que a ver si escribo para hacerles justicia). Para todos los dem&aacute;s, Mastercard. Y para algunos, procurad no acercaros a las sombras; puede que vuestro propio cuchillo os est&eacute; esperando.</p>]]></description><pubDate>Wed, 06 Jun 2007 15:26:00 +0000</pubDate></item><item><title>En la soledad de tu compa&#xF1;&#xED;a.</title><link>https://elbocas.blogia.com/2007/052901-en-la-soledad-de-tu-compania-.php</link><guid isPermaLink="true">https://elbocas.blogia.com/2007/052901-en-la-soledad-de-tu-compania-.php</guid><description><![CDATA[<p>Bueno, hora ya de actualizar. Vuelvo a pegar un golpe de tim&oacute;n (P&eacute;rez Reverte me tiene absorto con sus novelas marineras) para escribir algo que poco tiene que ver con lo &uacute;ltimo. Espero que os guste.</p><p>&nbsp;</p><p><strong>En la soledad de tu compa&ntilde;&iacute;a.</strong> </p><p>&nbsp;</p><p>Miro. Miro la silueta que describe tu cuerpo desnudo bajo la s&aacute;bana en la suave luz de la noche. Miro tu pelo, enmara&ntilde;ado, ahora que est&aacute;s de espaldas y duermes. Oigo. Oigo tu respiraci&oacute;n r&iacute;tmica, pausada, tranquila. La oigo como o&iacute;a minutos atr&aacute;s tu coraz&oacute;n desbocado. Oigo el silencio que nos envuelve, que detiene el tiempo en este momento y que acent&uacute;a mis pensamientos. Huelo. Tu perfume, tu sudor, tu pelo una vez m&aacute;s. Esa tenue mezcla que floa en la habitaci&oacute;n como un rumor que ni siquiera sabe muy bien qu&eacute; contar. Toco. Tu cara, despacio, procurando no despertarte, para poder llevarme un &uacute;ltimo recuerdo de tu piel. Toco las s&aacute;banas que te envuelven, abraz&aacute;ndote con ellas. Recuerdo. Recuerdo tu mirada, tu sonrisa, esa que cada vez que aparece es una peque&ntilde;a victoria y me hace creer un poco m&aacute;s en el cielo. Tu voz, tus gestos, t&uacute;. Vuelvo a mirarte. Bendigo. Maldigo. Bendigo a la noche que una vez m&aacute;s te ha hecho m&iacute;a, y a m&iacute; tuyo, y que de momento nos une eternamente (hoy es siempre todav&iacute;a, que escribi&oacute; Machado). Maldigo al sol, al temible amanecer con el que, de un momento a otro, comenzar&aacute;s a despertarte, abrir&aacute;s los ojos y marcar&aacute; el final de todo lo que una vez me import&oacute;, de todo lo que para m&iacute; era bueno. Y siento. Miedo, un miedo que me recorre por completo como un g&eacute;lido escalofr&iacute;o, que me obliga a abrazar cada instante de esta noche con la desesperaci&oacute;n de quien sabe que al llegar el alba ser&aacute; lo &uacute;nico que le quede; con la serenidad triste del que sabe que la lucha est&aacute; perdida de antemano y s&oacute;lo puede sentarse a ver c&oacute;mo la felicidad se le escapa de las manos. Porque cuando el sol aparezca y me apu&ntilde;ale con sus rayos, y acabe sin piedad con esta noche que tan eterna parec&iacute;a, te ir&aacute;s. Te ir&aacute;s y yo no podr&eacute; seguirte. Esta vez no. Y mientras t&uacute; duermes, serena, tranquila y fr&iacute;a, yo a cada segundo muero un poco por dentro. </p>]]></description><pubDate>Tue, 29 May 2007 20:46:00 +0000</pubDate></item><item><title>Marcas.</title><link>https://elbocas.blogia.com/2007/050401-marcas-.php</link><guid isPermaLink="true">https://elbocas.blogia.com/2007/050401-marcas-.php</guid><description><![CDATA[<p style="margin-bottom: 0cm">Productiva ma&ntilde;ana la de hoy en la biblioteca. En casi hora y media me he cargado a Julio Verne y he dinamitado el Nautilus con toda la tripulaci&oacute;n dentro mientras el Capit&aacute;n Nemo me hac&iacute;a un corte de mangas. Y es que esto de la programaci&oacute;n no hay por d&oacute;nde cogerlo. No hay forma de encontrar un hilo conductor decente. Prob&eacute; tambi&eacute;n con el Apolo IX, pero se me desintegr&oacute; al entrar en la atm&oacute;sfera, y el Beagle y Col&oacute;n ni siquiera llegaron a zarpar del puerto. Pero bueno, por lo menos hoy es viernes. Fucked but happy, que dir&iacute;a Lennon si no le hubiesen hecho esos implantes met&aacute;licos a base de escopeta. Zaca, zaca. Y yo aqu&iacute;, con cara de circunstancia, esperando que la musa, que debe haber perdido el bus, venga a decirme de una vez: &ldquo;podr&iacute;as hacerlo de esto&rdquo;. Coti, adem&aacute;s, se encarga de contarme por los auriculares que el mundo est&aacute; hecho una mierda. &iexcl;No jodas! &iquest;Y c&oacute;mo es eso? Cuenta, cuenta. En fin, que me quejo de vicio, pero oye, me apetec&iacute;a. Y ahora la pregunta: &iquest;Qu&eacute; escribo hoy? Bueno, pues vamos a ver qu&eacute; sale...</p><p style="margin-bottom: 0cm"><br /></p><p style="margin-bottom: 0cm">Me gustan. Quiz&aacute;s porque escribo, esa puede ser una buena raz&oacute;n. Aparecen de repente, alehop, y ya dif&iacute;cilmente se van. En la frente, en las comisuras de los labios o moteando unas mejillas. No es que me apasionen, pero me resultan interesantes. Marcas, imperfecciones. Arrugas de re&iacute;r o patas de gallo de llorar. Una peca intr&eacute;pida que aparece en mitad de la nada, en territorio hostil, al grito de &ldquo;&iexcl;aqu&iacute; estoy yo con mis circunstancias!&rdquo;. O ese grano con una vida de un par de d&iacute;as que espera a una cita importante o a la foto del carnet para hacer su aparici&oacute;n estelar. Y no es que me gusten los granos (mi relaci&oacute;n con ellos acab&oacute; en la pubertad, cuando decidimos que ellos no se met&iacute;an en mi vida y yo no me met&iacute;a en la suya), pero al igual que las arrugas o las pecas, forman parte de una historia, agridulce muchas veces, que se va escribiendo en una cara con la tinta del tiempo. Una historia, unas se&ntilde;ales, que nos hacen humanos. Imperfecciones que nos definen, que nos alejan (muchas veces en contra de nuestra voluntad) de esos estereotipos del Jolib&uacute; de las estrellas, programadas y esculpidas a base de palanganas de cremas, bistur&iacute;s de culo inquieto y horas de Photoshop. Rostros que no dicen &ldquo;esta noche no he dormido bien, perdona si estoy de mal genio&rdquo; o &ldquo;c&oacute;mo se nota que no hab&eacute;is pasado una guerra&rdquo;, sino simplemente &ldquo;estoy vac&iacute;o, qui&eacute;reme&rdquo;. Y co&ntilde;o, adem&aacute;s les funciona. Puede que por eso les llamen artistas. El caso es que las imperfecciones me gustan, no tanto ellas como sus historias, las que tienen detr&aacute;s. Esa peca solitaria a lo &ldquo;Salvar al soldado Ryan&rdquo; o &ldquo;Tras la l&iacute;nea enemiga&rdquo; que debe sentirse aliviada cuando a lo lejos en el horizonte (quiz&aacute;s en el otro extremo de la mejilla) consigue avistar a una compa&ntilde;era. O ese grano talib&aacute;n que al grito de &ldquo;El acn&eacute; es grande&rdquo; se inmola en nuestra nariz para recordarnos que, para bien o para mal, no somos robots sino humanos. Pero sobretodo esas arrugas, como las que aparec&iacute;an en la cara de mi abuelo y me indicaban que era feliz cuando con cinco a&ntilde;os le miraba mientras correteaba por el parque, esas arrugas que son un cachito m&aacute;s de mis recuerdos. Nunca me gustaron esas caras vac&iacute;as, tal vez porque me recuerdan a un folio en blanco y pocas cosas me dan m&aacute;s miedo. S&eacute; que el de hoy puede parecer un post raro, pero qu&eacute; esper&aacute;bais. Al fin y al cabo acabo de matar a Julio Verne, y Nemo me est&aacute; poniendo de hijo de puta para arriba.</p>]]></description><pubDate>Fri, 04 May 2007 20:51:00 +0000</pubDate></item><item><title>Graffiti</title><link>https://elbocas.blogia.com/2007/040902-graffiti.php</link><guid isPermaLink="true">https://elbocas.blogia.com/2007/040902-graffiti.php</guid><description><![CDATA[<p>Hoy, como petici&oacute;n especial, cedo un cachito de mi blog a un tipo cada vez menos bajito y cada vez m&aacute;s grande: mi hermano. Suyo es lo que se escribe a continuaci&oacute;n:</p><p>&nbsp;</p><div class="Section1"><p style="margin: 0in 0in 0pt" class="MsoNormal"><span>Buenas a todos, soy David, el hermano del creador del blog(dios que bien suena xD) y quiero hablar de un tema que todos conocemos pero nadie parece saber sobre &eacute;l lo necesario para comprenderlo o para prohibirlo, el graffiti.</span></p><p style="margin: 0in 0in 0pt" class="MsoNormal"><span></span><span>El graffiti consiste en plasmar un nombre, un dibujo, una idea o cualquier cosa que se desee en una pared, en un tren o en cualquier superficie. Cuando se habla de graffiti se suele relacionar con delincuencia, prohibicion y vandalismo, un dia buscando la definicion encontre esto: Graffiti es el resultado de pintar en las paredes letreros, frecuentemente de contenido politico o social, sin el permiso del due&ntilde;o del inmueble. Sin permiso es decir con una cierta prohibicion que es lo que lleva a hacerlo.</span></p></div><p style="margin: 0in 0in 0pt" class="MsoNormal"><span>La mayoria de las veces se plantea la pregunta:&rdquo;&iquest;Graffiti, arte o vandalismo?&rdquo; el graffiti es una forma de expresarse muy compleja creando formas, colores e incluso relieves de donde solo habia una superficie plana mediante degradados, brillos, sombras...</span></p><p style="margin: 0in 0in 0pt" class="MsoNormal"><span>El objetivo de los graffiteros es el de ser conocido en la mayoria de sitios posibles e ir ganando reputacion. Esta se consigue haciendo piezas, throw-ups, tags e incluso poniendo carteles y pegatinas. La prohibicion de esto hace que los graffiteros busquen lugares muy transitados por gente o muy arriesgados para dejar su marca. A continuacion una pagina con algunos de los terminos del graffiti:<span>&nbsp; </span></span><span>http://www.telepolis.com/cgi-bin/web/DISTRITODOCVIEW?url=/1599/doc/glosario/glosario.htm</span></p><p style="margin: 0in 0in 0pt" class="MsoNormal"><span>Aqu&iacute; dejo algunos espacios de graffiteros espa&ntilde;oles que consiguen sacar degradados, relieves e incluso paisajes a partir de unos sprays y un muro aunque tambien hay algunos que utilizan otros metodos como plantillas:</span></p><span>&nbsp;</span> <p style="margin: 0in 0in 0pt" class="MsoNormal"><span><a href="http://www.fotolog.com/wosan">http://www.fotolog.com/wosan</a></span></p><p style="margin: 0in 0in 0pt" class="MsoNormal"><span><a href="http://www.fotolog.com/yatusabesmadrid">http://www.fotolog.com/yatusabesmadrid</a></span></p><p style="margin: 0in 0in 0pt" class="MsoNormal"><span><a href="http://www.fotolog.com/zoeruno">http://www.fotolog.com/zoeruno</a></span></p><p style="margin: 0in 0in 0pt" class="MsoNormal"><span><a href="http://www.esflog.com/mu3rto">http://www.esflog.com/mu3rto</a></span></p><p style="margin: 0in 0in 0pt" class="MsoNormal"><span><a href="http://www.esflog.com/neas1">http://www.esflog.com/neas1</a></span></p><p style="margin: 0in 0in 0pt" class="MsoNormal"><span><a href="http://www.esflog.com/yatusabes">http://www.esflog.com/yatusabes</a></span></p><p style="margin: 0in 0in 0pt" class="MsoNormal"><span><a href="http://www.esflog.com/zoeroner">http://www.esflog.com/zoeroner</a></span></p><p style="margin: 0in 0in 0pt" class="MsoNormal"><span><span></span></span></p><p style="margin: 0in 0in 0pt" class="MsoNormal"><span>Si quereis dejar opiniones, paginas de interes o incluso pedir mas informacion, podeis escribirlo en los comentarios o agregarme a davidovich_1992@hotmail.com, gracias, saludos.</span></p>]]></description><pubDate>Mon, 09 Apr 2007 22:53:00 +0000</pubDate></item><item><title>Quiz&#xE1;s</title><link>https://elbocas.blogia.com/2007/040901-quizas.php</link><guid isPermaLink="true">https://elbocas.blogia.com/2007/040901-quizas.php</guid><description><![CDATA[<p style="margin: 0in 0in 0pt" class="MsoNormal">Vuelta a la biblioteca y por tanto vuelta a las letras. Hay veces en que, por simpat&iacute;a o por experiencias que se han vivido antes, uno es capaz de hacer suyas las historias de otros, o por lo menos eso intenta. As&iacute; naci&oacute; esta historia. Espero que te guste.</p><p style="margin: 0in 0in 0pt" class="MsoNormal"></p><p style="margin: 0in 0in 0pt" class="MsoNormal">&nbsp;</p><p style="margin: 0in 0in 0pt" class="MsoNormal"></p><p style="margin: 0in 0in 0pt" class="MsoNormal"></p><p style="margin: 0in 0in 0pt" class="MsoNormal"></p><p style="margin: 0in 0in 0pt" class="MsoNormal"></p><p style="margin: 0in 0in 0pt" class="MsoNormal"></p><p style="margin: 0in 0in 0pt" class="MsoNormal"></p><p style="margin: 0in 0in 0pt" class="MsoNormal"></p><p style="margin: 0in 0in 0pt" class="MsoNormal"></p><p style="margin: 0in 0in 0pt" class="MsoNormal" align="center"></p><p style="margin: 0in 0in 0pt" class="MsoNormal" align="center"></p><p style="margin: 0in 0in 0pt" class="MsoNormal" align="center"></p><p style="margin: 0in 0in 0pt" class="MsoNormal" align="center"><strong>QUIZ&Aacute;S.</strong></p>&nbsp; <p style="margin: 0in 0in 0pt" class="MsoNormal">Quiz&aacute;s &eacute;ste sea el comienzo del fin; quiz&aacute;s, tarde o temprano, te alejes tanto que ya no puedas volver; quiz&aacute;s fue todo una locura, pero qu&eacute; es el amor sino amor loco; quiz&aacute;s mi mano no aguant&oacute; lo suficiente al agarrarte, quiz&aacute;s fuiste t&uacute; quien se quiso soltar; quiz&aacute;s, en esta triste habitaci&oacute;n donde antes sonre&iacute;a a tu lado me de cuenta de que todo ha cambiado, quiz&aacute;s todo fue un sue&ntilde;o que acab&oacute; en pesadilla; quiz&aacute;s fuiste ese &aacute;ngel que necesitaba, que me cogi&oacute; y me levant&oacute; cuando estaba hundido en el infierno para despu&eacute;s volar de aqu&iacute; una vez yo ten&iacute;a ya mis alas; quiz&aacute;s cuerpo, quiz&aacute;s alma, quiz&aacute;s todo; quiz&aacute;s descubr&iacute; que me he perdido en muchas miradas pero s&oacute;lo en la tuya me encuentro; quiz&aacute;s ahora, derrotado y sin fuerzas, descubra que hay que volver a empezar; quiz&aacute;s, ahora que te has ido, deba sobrevivir para poder volver a vivir m&aacute;s tarde o m&aacute;s temprano; quiz&aacute;s te llevaste todo lo que era y ni siquiera te diste cuenta. S&oacute;lo de una cosa estoy seguro: te quer&iacute;a. Y quiz&aacute;s, s&oacute;lo quiz&aacute;s, a&uacute;n te quiero.</p>]]></description><pubDate>Mon, 09 Apr 2007 15:25:00 +0000</pubDate></item><item><title>Te regalo.</title><link>https://elbocas.blogia.com/2007/032801-te-regalo-.php</link><guid isPermaLink="true">https://elbocas.blogia.com/2007/032801-te-regalo-.php</guid><description><![CDATA[<p>Hoy toca historia nueva. Bueno, esta vez, y sin que sirva de precedente, me meto cual okupa en el terreno de la poes&iacute;a que tan bien cuidado tiene Laura, aunque siempre con un toquecito de prosa. Esta vez, la excusa es una frase que suelo usar a menudo y que me vino a la cabeza mientras, cual enfermo de Parkinson, escrib&iacute;a entre baches y curvas en un autob&uacute;s que nos alejaba a cada segundo un poquito m&aacute;s de un sue&ntilde;o y nos devolv&iacute;a a la cruda y rutinaria realidad.</p><p>&nbsp;</p><p><strong>Te regalo.</strong></p><p>Te regalo una pizca de la impaciencia</p><p>con la que aderezo las nostalgias de nuestros momentos,</p><p>los que pasaron y no volver&aacute;n</p><p>y los que est&aacute;n por venir y probablemente no ser&aacute;n tan dulces.</p><p>Te regalo mi tiempo y la forma de utilizarlo,</p><p>la posibilidad de desperdiciar hasta el &uacute;ltimo segundo</p><p>o atesorar cada instante.</p><p>Para ti son mi alma y el cuerpo que le sirve como t&iacute;tere,</p><p>porque yo solo no sabr&iacute;a qu&eacute; hacer con ellos.</p><p>Te doy tambi&eacute;n mis rabietas</p><p>y esa forma tan rara de hacerte notar que estoy enfadado.</p><p>Te regalo mis sue&ntilde;os y los pensamientos m&aacute;s secretos</p><p>que un hombre pueda tener, son tuyos,</p><p>porque formas parte de ellos.</p><p>Y quiz&aacute;s, tan s&oacute;lo si t&uacute; quieres alg&uacute;n d&iacute;a</p><p>son tuyos la m&aacute;s sincera de mis sonrisas,</p><p>el m&aacute;s protector de mis abrazos,</p><p>el mejor de mis besos</p><p>y la m&aacute;s tierna de mis caricias.</p><p>Para que luego digas que nunca te regalo nada.</p>]]></description><pubDate>Wed, 28 Mar 2007 00:13:00 +0000</pubDate></item></channel></rss>
